Una operación conjunta entre la Policía Nacional y la Polizia di Stato ha permitido desmantelar un grupo criminal de origen italiano especializado en hurtos en joyerías. La banda, formada por cuatro personas, habría actuado en distintas provincias españolas, logrando sustraer joyas valoradas en más de medio millón de euros.
El grupo utilizaba un método muy concreto: dos mujeres accedían a las joyerías simulando interés por productos y, aprovechando el momento en que el personal mostraba las piezas, sustraían mantas completas de joyas sin levantar sospechas. Después, abandonaban el lugar con rapidez y cambiaban de ciudad para evitar ser localizados.
La investigación, que se ha prolongado durante años por la dificultad para rastrear a los implicados, permitió detectar su patrón de movimientos entre España e Italia. Finalmente, los agentes localizaron a los sospechosos cuando regresaron a España y procedieron a su detención en Palencia, cerrando así una veintena de robos cometidos en diferentes puntos del país.