Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán que se celebran en Islamabad (Pakistán) han entrado en una nueva etapa técnica tras un primer encuentro directo entre los jefes de ambas delegaciones, el vicepresidente estadounidense, JD Vance, y el presidente del Parlamento iraní, Mohamed Baqer Qalibaf.
Según ha informado el Gobierno iraní, las conversaciones han avanzado hacia una fase en la que participan equipos de expertos encargados de abordar los aspectos más concretos del posible acuerdo. En esta etapa trabajan comités especializados en asuntos económicos, militares, jurídicos y nucleares con el objetivo de definir los detalles técnicos de las discusiones.
Las delegaciones llegaron a Islamabad durante la mañana y mantuvieron inicialmente reuniones por separado con el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, antes de protagonizar un encuentro directo que fuentes oficiales paquistaníes han calificado como histórico, al tratarse de una reunión cara a cara entre representantes de alto nivel de ambos países, algo poco habitual desde la Revolución Islámica iraní de 1979.
Tras una pausa durante la tarde, los representantes de Washington y Teherán retomaron los contactos en una cena de trabajo paralela a las reuniones técnicas. Por el momento no está confirmado si las conversaciones continuarán este domingo, dado el amplio número de cuestiones que siguen sobre la mesa.
Uno de los asuntos más sensibles es la situación en el estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica para el transporte mundial de petróleo y que permanece bajo fuerte tensión. Este mismo sábado se produjo un incidente en la zona después de que autoridades iraníes afirmaran haber obligado a un destructor estadounidense a cambiar de rumbo cuando se aproximaba al área.
Fuentes estadounidenses citadas por medios internacionales han ofrecido una versión diferente, asegurando que el buque realizaba una operación rutinaria de navegación desde el puerto emiratí de Fujaira y que posteriormente regresó a su posición habitual sin haber recibido amenazas por parte de Irán.
En paralelo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció recientemente preparativos para una posible operación destinada a eliminar minas en el estrecho de Ormuz, insistiendo en que esta ruta marítima deberá permanecer abierta para el tráfico internacional.
Las conversaciones también han estado marcadas por la confusión sobre otras cuestiones sensibles, como la posible liberación de activos financieros iraníes congelados por las sanciones estadounidenses, una información que fue posteriormente desmentida por la delegación de Washington.
Desde Teherán, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, ha transmitido un mensaje de apoyo a los negociadores de su país, asegurando que la delegación presente en Pakistán defenderá con firmeza los intereses nacionales durante las conversaciones.
Pese al avance hacia una fase técnica, el resultado de las negociaciones sigue siendo incierto en un contexto marcado por la desconfianza mutua y por la complejidad de los temas que ambas partes intentan resolver.