Casi 9.000 personas han fallecido en España mientras permanecían en listas de espera del sistema de dependencia durante el primer trimestre del año, según los últimos datos disponibles del Sistema para la Autonomía y la Atención a la Dependencia (SAAD).
En total, 8.996 personas habrían muerto sin llegar a recibir las prestaciones o servicios que tenían reconocidos, lo que supone una media de alrededor de 100 fallecimientos diarios, es decir, uno cada 14 minutos.
El sistema arrastra retrasos en la tramitación de expedientes que, en muchos casos, superan los plazos legalmente establecidos. La normativa fija un máximo de 180 días para resolver las solicitudes, aunque en la práctica numerosos procedimientos se prolongan durante más tiempo.
Actualmente, más de 150.000 personas se encuentran en situación de espera o pendientes de resolución efectiva de sus prestaciones, según los últimos datos publicados por la administración.
Desde el ámbito de los servicios sociales se advierte de que la combinación de burocracia, recursos limitados y servicios de baja intensidad está afectando a la eficacia del sistema, especialmente en la atención domiciliaria, donde en muchos casos la ayuda no supera una hora diaria.
El volumen de personas atendidas ha alcanzado cifras récord, aunque también lo ha hecho el número de solicitantes pendientes de recibir una respuesta completa, lo que mantiene la presión sobre el sistema de dependencia en España.