El transporte público en España cerró febrero con una ligera caída del 0,1%, alcanzando los 470,1 millones de pasajeros, según los datos provisionales del INE. Este estancamiento general esconde un comportamiento muy desigual entre sectores: mientras el transporte urbano logró resistir con un crecimiento del 2%, el interurbano sufrió un retroceso del 4,2%, penalizado principalmente por la crisis en la red ferroviaria.
El gran protagonista negativo del mes fue el ferrocarril, que registró un desplome del 15,8%. La caída más drástica se concentró en la alta velocidad, que se hundió un 32,1% debido a los cortes en líneas estratégicas como la Madrid-Sevilla, las limitaciones de velocidad y las obras de mantenimiento. Estos problemas técnicos arrastraron también a la Larga Distancia total (-30%) y a la Media Distancia (-29,3%), evidenciando una crisis de fiabilidad en el sector.
Ante la inestabilidad de los trenes, los viajeros buscaron refugio en la carretera. El autobús interurbano se consolidó como la gran alternativa, con un incremento del 5% hasta superar los 76,6 millones de usuarios. Por comunidades, Extremadura (+8,9%) y el País Vasco (+7,9%) lideraron este trasvase de pasajeros, mientras que otras regiones como Galicia o Madrid registraron descensos en el uso del autobús.
En el ámbito metropolitano, la situación fue más positiva. Más de 299,5 millones de personas utilizaron el transporte urbano, un 2% más que el año anterior. El metro fue el modo de transporte con mejor desempeño, creciendo un 3,6% y registrando subidas en todas las ciudades que disponen del servicio. Palma destacó con un espectacular aumento del 18,8%, frente al crecimiento más discreto de Sevilla (+1,4%).
Por último, el transporte especial y discrecional mostró signos de debilidad al caer un 1,4% en su conjunto. Este descenso fue impulsado por la baja en el transporte escolar (-4,4%) y el laboral (-5,2%). Sin embargo, el transporte discrecional se desmarcó de la tendencia negativa con un repunte del 6%, sumando más de 13,4 millones de viajeros y aportando una nota de dinamismo al sector turístico y de ocio.