Una compleja operación coordinada por la Policía Nacional desde la Comisaría de Jaén ha culminado con la desarticulación de un grupo criminal itinerante especializado en hurtos y estafas. La investigación, que ha contado con la colaboración de comisarías de Madrid, Elche y Almería, ha logrado detener en la capital española a un varón de 31 años y nacionalidad peruana, mientras que otros dos integrantes del grupo ya han sido localizados en prisión por causas similares.
El origen de las pesquisas se remonta a junio del año pasado en Jaén, cuando una víctima denunció un robo bajo el método del «descuido» en el aparcamiento de un centro comercial. Mientras un individuo la abordaba con la excusa de que se le había caído la cartera al subir al coche, un segundo cómplice aprovechaba la distracción para sustraer el bolso depositado en el asiento del copiloto de forma rápida y silenciosa.
La eficacia de los delincuentes quedó patente apenas minutos después del robo. Tras hacerse con las tarjetas bancarias de la víctima, los autores se desplazaron a una localidad cercana para realizar diversas retiradas de efectivo en cajeros automáticos. En un tiempo récord, consiguieron hacerse con un botín de casi 1.000 euros, demostrando una gran agilidad en el uso de los medios de pago sustraídos antes de que pudieran ser bloqueados.
Tras meses de análisis, los agentes del grupo UDEV-Patrimonio detectaron que este modus operandi tan especializado no era un hecho aislado. La investigación reveló la existencia de múltiples delitos con características idénticas repartidos por toda la geografía nacional. Esto permitió confirmar que se encontraban ante un grupo criminal itinerante, cuya estrategia consistía en desplazarse continuamente por España para evitar ser detectados por las autoridades locales.
El grupo, compuesto íntegramente por tres varones de nacionalidad peruana, empleaba numerosas técnicas de distracción diseñadas para confundir a las víctimas en entornos cotidianos como los aparcamientos. Una vez obtenían la documentación y las tarjetas, su prioridad absoluta era dirigirse a las entidades bancarias más cercanas para maximizar sus beneficios, logrando obtener elevadas ganancias mediante estas operaciones fraudulentas en diversas provincias.
La resolución del caso pone de relieve la importancia de la cooperación policial interprovincial en la lucha contra la delincuencia itinerante. Gracias al trabajo conjunto de unidades de Jaén, Alcobendas, Elche, Almería y el distrito de Usera-Villaverde, se ha logrado poner fin a las actividades de una red que amenazaba la seguridad del patrimonio de ciudadanos en múltiples puntos del país.