Qué manía tiene este Gobierno con igualarnos a todos, como si fuésemos una bandada de pájaros que vuelan en la misma dirección sin conocer destino y sin saber cuáles son los machos que jipían sólo con ver a las hembras levantar las alas.
Hoy anuncian ciento ochenta millones de euros más para el Ministerio de Igualdad con el propósito, supongo, de que los hombres lleguemos a la conclusión de la majestad que significaría ponerse los pendientes de diversas plumas que la ministra lleva. Granjas de tucanes y de pavos reales para igualarnos a la señora.
Ya sabemos todos que es preciso colaborar en la homologación de los sueldos de aquellos que trabajan. Pero siempre habrá ricos y pobres, tontos y listos, corruptos y consentidos, feos y guapos, triunfadores y fracasados. Hombres con su artificio y mujeres con su encantamiento. Los comunistas, como suelen, se empeñan en igualarlo todo para quedarse ellos con el original.
…Y nadie, excepto en derechos y deberes, debe igualarse a otros que lucen colgantes y aviesas intenciones. ¡Dios nos libre!
Pedro Villarejo