El juez Alvin Hellerstein ha decidido no desestimar el caso contra Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, pese a la solicitud de la defensa. Durante la audiencia en la Corte del Distrito Sur de Nueva York, el magistrado afirmó que no considera al líder venezolano “una amenaza para la seguridad nacional” de Estados Unidos, aunque mantuvo abierto el proceso judicial.
La defensa argumentó que las sanciones impuestas por Washington impiden a los acusados pagar a sus abogados con fondos del Estado venezolano, lo que vulneraría su derecho a una defensa justa. Según sus abogados, esta situación contraviene la Sexta Enmienda, al limitar su capacidad de elegir representación legal adecuada.
Por su parte, la Fiscalía sostuvo que, dado que Estados Unidos no reconoce a Maduro como presidente legítimo desde 2019, no corresponde permitir el uso de fondos estatales venezolanos. Además, ofreció la opción de asignar defensores públicos, propuesta que fue rechazada por la defensa.
En medio del debate, el juez Hellerstein cuestionó parte de los argumentos del Ministerio Público y subrayó: “El acusado está aquí, Flores está aquí. No representan ninguna amenaza para la seguridad nacional”. Aun así, dejó claro que esta consideración no implica cerrar el caso, cuya continuidad sigue en pie mientras se decide sobre la financiación de la defensa.
Maduro enfrenta cuatro cargos relacionados con narcoterrorismo, tráfico de drogas y posesión de armas, mientras que Flores está acusada de delitos similares. El expresidente estadounidense Donald Trump aseguró que estos cargos representan solo “una parte” de los delitos y adelantó que podrían presentarse nuevos procesos judiciales en el futuro.
Mientras tanto, el entorno del mandatario venezolano mantiene un mensaje de apoyo. Su hijo expresó confianza en su regreso, afirmando: “La fe nos impulsa y la verdad nos guía… ¡Nicolás y Cilia! Van a volver”. El caso continúa abierto y pendiente de nuevas decisiones judiciales que podrían marcar su desarrollo.