La crisis interna en Vox se agrava tras las duras acusaciones de Juan García-Gallardo, exlíder del partido en Castilla y León, contra Santiago Abascal. En una entrevista con El Mundo, el exdirigente asegura que perdió la confianza en el líder de la formación al descubrir presuntas irregularidades económicas relacionadas con un “tercer sueldo”.
García-Gallardo afirma que Abascal habría recibido pagos a través de un proveedor del partido en la cuenta de su mujer por supuestos trabajos de consultoría. “Conocí que se estaba embolsando un tercer sueldo… 60.000 euros por unos servicios que nos tendrán que explicar”, denunció, elevando el tono de sus críticas.
El exdirigente también señala un supuesto uso irregular de recursos públicos dentro del partido. Según sus palabras, existiría una red de sociedades vinculadas a determinadas familias que operaría como un “parapartido” y que estaría “parasitando los recursos económicos de Vox”.
Las críticas no se limitan al plano económico. García-Gallardo cuestiona también la estrategia política de Abascal tras los resultados electorales en Castilla y León, recordando que el líder aseguraba internamente un 22% de apoyo. “La realidad es que el PP sigue duplicando en escaños a Vox”, subrayó.
Asimismo, denuncia una dinámica interna basada en la presión y el control. “Vox hace guerra sucia a todos los que mínimamente disienten”, afirmó, mencionando la existencia de un “ejército digital” destinado a atacar a voces críticas dentro y fuera del partido.
Finalmente, el exlíder regional advierte de una deriva autoritaria en la formación. A su juicio, Abascal mantiene un “liderazgo débil” sostenido con “mano de hierro”, y lanza una crítica contundente sobre el futuro del partido: “Del Vox al que me afilié solo va a quedar el plan de pensiones de Abascal”.