Una cirugía mínimamente invasiva logra reducir los ronquidos a la mitad

16 de marzo de 2026
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Ronquido | EP

La técnica ‘Double-W’, desarrollada por especialistas de la Clínica Universidad de Navarra, tensa el paladar blando y mejora el sueño en el 80% de los pacientes

Una intervención quirúrgica sencilla y mínimamente invasiva podría convertirse en una solución eficaz para quienes sufren ronquidos intensos. Un estudio del Departamento de Otorrinolaringología de la Clínica Universidad de Navarra ha demostrado que la técnica denominada ‘Double-W’ con suturas barbadas logra reducir a la mitad la intensidad de los ronquidos en la mayoría de los pacientes.

La investigación, publicada en la revista científica European Archives of Oto-Rhino-Laryngology, analiza los resultados de esta cirugía menor que se realiza con anestesia local, sin ingreso hospitalario y mediante un procedimiento poco invasivo.

El especialista Peter Baptista, integrante de la Unidad del Sueño del centro navarro, explica que la técnica está dirigida a adultos con ronquidos intensos pero sin patologías graves asociadas. “Está pensada para personas que roncan mucho, pero que no presentan apnea moderada o grave ni problemas como obesidad”, señala.

El objetivo de la operación es elevar y tensar el paladar blando, lo que reduce su vibración durante el sueño, principal causa del ronquido. Según los resultados del estudio, el 80% de los pacientes consiguió disminuir los ronquidos al menos a la mitad, y muchos dejaron de roncar de forma habitual.

La intervención presenta además un bajo nivel de complicaciones. Las molestias más comunes tras la cirugía están relacionadas con dolor al tragar, que suele tratarse con analgésicos. De hecho, el 87% de los pacientes aseguró que repetiría el procedimiento si fuera necesario.

Más allá de los ronquidos, los especialistas recuerdan que algunos pacientes padecen Síndrome de Apnea Obstructiva del Sueño, un trastorno que provoca interrupciones en la respiración durante el descanso y síntomas como somnolencia diurna, cefalea matutina o despertares frecuentes.

El tratamiento más habitual para esta enfermedad es el uso del dispositivo CPAP, que mantiene abiertas las vías respiratorias mediante presión continua. Sin embargo, cuando este sistema no se tolera, existen otras alternativas.

Entre ellas destaca la estimulación del nervio hipogloso, un implante electrónico que ayuda a mantener abiertas las vías respiratorias durante el sueño, según explica el especialista Jorge de Abajo.

Otra opción quirúrgica es la reducción de la amígdala lingual mediante cirugía robótica, indicada en pacientes con hipertrofia de esta estructura y con una tasa de éxito cercana al 90%.

Los expertos subrayan que cada caso debe evaluarse de forma individual y recomiendan acudir a unidades especializadas del sueño para encontrar el tratamiento más adecuado y mejorar la calidad del descanso.

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