Los pediatras alertan del aumento de modas alimentarias impulsadas por las redes sociales

9 de marzo de 2026
3 minutos de lectura

La obesidad o el sobrepeso afectan al 36,1% de los niños y niñas en España, y esta situación conlleva la exclusión injustificada de alimentos o la adopción de dietas restrictivas

La coordinadora del grupo de trabajo de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) de Gastroenterología, Nutrición y Endocrinología infantil, Marta Castell, ha denunciado que se observa «un aumento de las modas o tendencias en alimentación avivadas por las redes sociales» que cada vez llegan a más familias.

Estas tendencias «carecen de evidencia sólida que las respalde y pueden conllevar riesgos importantes para la salud», ha señalado durante la presentación del 22º Congreso de la AEPap.

«En lactantes, muchas dudas giran en torno a la alimentación complementaria. Durante la edad escolar-preescolar son frecuentes modas como retirar lactosa o el gluten, sin diagnóstico médico asociado, ante la creencia de una alimentación más saludable, dudas sobre alimentación vegetariana y la correcta suplementación», ha especificado.

El problema de la obesidad

La obesidad o el sobrepeso afectan al 36,1% de los niños y niñas en España, y esta situación conlleva la exclusión injustificada de alimentos o la adopción de dietas restrictivas, lo que puede provocar «déficits nutricionales, alteraciones del crecimiento o el desarrollo de una relación poco saludable con la comida».

«Cada vez más familias llegan a consulta con un interés proactivo sobre el patrón de alimentación más saludable, pero también con una gran confusión entre evidencia científica y modas pasajeras como dietas de exclusión o superalimentos sin evidencia clínica», ha garantizado.

En este contexto, ha asegurado que el papel del pediatra en Atención Primaria es «clave» para «orientar a las familias, desmontar mitos nutricionales y promover hábitos alimentarios saludables desde las primeras etapas de la vida».

Los adolescentes, en el punto de mira

El grupo más vulnerable a estas modas es la población adolescente, ya que a través de los mensajes de personajes públicos, se generan dudas en torno a «dietas para perder peso, dietas restrictivas como keto, el ayuno intermitente o el consumo de superalimentos y suplementos deportivos».

Las dietas cetogénicas incluyen un alto consumo de grasas, hasta un 70% de la ingesta total diaria, y proteínas, lo que limita los hidratos a menos de 50 gramos diarios, y se «induce una cetosis nutricional». Aunque puedan ser beneficiosas para controlar la diabetes tipo 2 o ser útiles en obesidad, pueden provocar también «alteraciones en el perfil lipídico, déficits de vitaminas y minerales, e incluso fatiga y dificultades de concentración y afectación en el desarrollo».

Estas dietas llevadas a cabo pueden suponer la falta de micronutrientes, de aporte energético, baja autoestima o favorecer el desarrollo de un trastorno de la conducta alimentaria.

«Tenemos la mejor dieta sobre el papel, pero una de las tasas de obesidad infantil más altas de Europa. Por ello, más allá de pirámides o platos, como pediatras nuestra misión debe ser re-mediterranizar la mesa de nuestras familias y niños para prevenir la obesidad y las consecuencias cardiovasculares a largo plazo», ha comentado la experta.

Bebidas vegetales

El consumo de bebidas vegetales, por su parte, ha aumentado un 75% en los últimos diez años. Los expertos han señalado que en menores de tres años, la ingesta calórica diaria procede entre un 25 y un 30% de productos lácteos, por lo que el tipo de leche o bebida sustitutiva que se tome es «determinante para garantizar un correcto desarrollo nutricional».

Como ha explicado Castell, la leche de vaca contiene una «elevada proporción de proteínas y grasas saturadas, además de calcio y vitamina D», mientras que las fórmulas de continuación y de crecimiento presentan «un contenido proteico menor y sustituyen parcialmente la grasa láctea por grasas de origen vegetal enriquecidas con DHA y EPA».

«Para un niño menor de dos años cambiar de leche materna, de leche de vaca o de una fórmula a una leche vegetal, como puede ser la de avena, es nutricionalmente inadecuado porque son leches muy bajas en calorías, no tienen aporte adecuado de proteínas y porque tampoco tienen hierro ni otros minerales».

Respecto a la moda de quitar azúcares y fomentar todo lo que sea vegetal y plant-based, ha confirmado que la población está utilizando ultraprocesados de origen vegetal, ricos en azúcares y en grasas saturadas. «Las hamburguesas plant-based siguen siendo hamburguesas y las barritas plant-based siguen siendo barritas ultraprocesadas», ha expuesto.

No olvides...

Los farmacéuticos reclaman abordar la salud de la mujer y los tratamientos con perspectiva de género y sexo

La población femenina tiene un mayor riesgo, entre 1,5 y 1,7 veces superior, de sufrir reacciones adversas a los medicamentos…

Siete de cada 10 mujeres con migraña hormonal no reciben tratamiento personalizado

La Alianza Europea contra la Migraña y el Dolor de Cabeza acude al Parlamento Europeo Siete de cada 10 mujeres…

Más de 2,1 millones de menores tienen obesidad o sobrepeso en España, aunque se espera un descenso para 2040

Como consecuencia del índice de masa corporal (IMC) elevado, se estima que 154.000 niños padecen hipertensión…

Un estudio demuestra que la reducción de jornada beneficia la salud, pero puede incrementar las diferencias de género

«Hacer una sociedad efectivamente más saludable tanto para hombres como para mujeres no es solo una cuestión de horario laboral»,…