El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, considera que la intervención de Estados Unidos e Israel contra Irán es «ilegal» y la ha calificado como «un extraordinario error» y advierte de que «ya se están pagando las consecuencias», con el alza del precio del petróleo y el gas.
Sánchez ha evitado la confrontación directa con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que ha lanzado duras críticas a España en los últimos días, y ha señalado que respeta a la Presidencia norteamericana y admira a la sociedad de este país.
Sin embargo, ha reiterado su rechazo a la guerra, subrayando que no se ajusta al derecho internacional y justifica sus críticas señalando que, entre países aliados, es bueno ayudar cuando se tiene razón pero también «señalar cuando se está equivocado». «Esta guerra es un extraordinario error que vamos a pagar», ha señalado. No obstante, siguen saliendo aviones de la base de Rota y se han enviado dos barcos de guerra.
Sobre la postura de Sánchez, la primera ministra de Italia, Meloni, asegura que lo de España «es una farsa» y ha sido muy crítica con su homólogo español.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado este viernes que las dos condiciones inapelables que Irán tiene que cumplir para firmar un acuerdo de paz son su rendición sin ningún tipo de condiciones y la elección de un líder que satisfaga los deseos de la Administración norteamericana.
«No habrá acuerdo con Irán, salvo una rendición incondicional y tras la elección de un gran líder aceptable», ha proclamado este viernes.
En un mensaje publicado en su plataforma Truth Social, Trump ha asegurado que la paz con Irán conllevará el inicio de una época de esplendor para ese país, en línea con otros mensajes similares que ha proclamado sobre zonas de conflicto, como Gaza.
«Nosotros, y muchos de nuestros maravillosos y valientes aliados y socios, trabajaremos incansablemente para rescatar a Irán del borde de la destrucción, para que sea, económicamente, más grande, mejor y más fuerte que nunca», ha declarado Trump.