La Semana del Arte de Madrid vuelve a convertir la capital en un punto de encuentro imprescindible para coleccionistas, galeristas y amantes de la creación contemporánea. En este contexto vibrante, la Galería Jordi Pascual regresa a la ciudad del 3 al 8 de marzo con una propuesta que promete atraer todas las miradas: más de cincuenta obras firmadas por grandes nombres del arte del siglo XX.
El escenario elegido es la Fundación Manuel Benedito, donde se despliega una cuidada selección que recorre las vanguardias históricas, la posguerra y la creación contemporánea. La exposición reúne piezas de figuras universales como Pablo Picasso, Joan Miró y Salvador Dalí, junto a artistas internacionales que redefinieron el lenguaje visual del siglo pasado.
Entre las obras destacadas se encuentran lienzos de Fernand Léger, Antoni Tàpies, Max Ernst o Jean Dubuffet, que dialogan con creaciones de Alexander Calder y Sam Francis, reflejando el carácter transnacional y expansivo del arte moderno.
La muestra no es solo una acumulación de nombres ilustres. Es un recorrido por la circulación de ideas que marcó el siglo XX. París fue durante décadas el epicentro de la innovación artística, pero tras la Segunda Guerra Mundial, el foco se desplazó progresivamente hacia Estados Unidos. Esa transición se percibe en la convivencia de estilos, técnicas y sensibilidades presentes en la exposición, según Europa Press.
Los artistas españoles ocuparon un lugar esencial en ese intercambio internacional. Creadores como Manolo Millares, Esteban Vicente o Antoni Clavé exploraron nuevos lenguajes visuales donde la abstracción, la fuerza matérica y la intensidad cromática se convirtieron en protagonistas. Su aportación consolidó un puente creativo entre Europa y América.
La presencia de artistas contemporáneos como Miquel Barceló, Juan Uslé y Manolo Valdés refuerza la idea de que la vanguardia no es un capítulo cerrado, sino un legado vivo que continúa reinterpretándose.
Con esta exposición, la Galería Jordi Pascual reafirma su compromiso con la difusión del arte español e internacional, situando a Madrid como un espacio de intercambio cultural. En una semana en la que la ciudad respira creatividad, la muestra se presenta como una oportunidad única para contemplar, en un mismo espacio, algunas de las voces más influyentes del arte moderno y contemporáneo.