España frena la caída de la natalidad, pero sigue en mínimos históricos: “Se tendrán más hijos cuando la vida sea más fácil para las familias”

23 de febrero de 2026
2 minutos de lectura
Natalidad I Freepik

El demógrafo Pau Miret sostiene que la baja fecundidad es “un síntoma de cómo está la sociedad” y advierte de que “si los jóvenes no pueden acceder a una vivienda en condiciones, no van a formar parejas”

España registró el año pasado 3.159 nacimientos más que el anterior, un leve repunte que frena la caída continuada de la natalidad. Sin embargo, el país continúa en una situación demográfica delicada: hoy nacen 879 bebés al día, frente a los 1.345 de 2007, casi 500 menos cada jornada. El dato supone un alivio estadístico, pero no cambia el diagnóstico de fondo.

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), la tasa de fecundidad se sitúa en 1,1 hijos por mujer, muy lejos del 2,1 necesario para el reemplazo generacional. España figura entre los diez países con menor fecundidad del mundo, en niveles similares a Italia, Corea del Sur o China. Los expertos recuerdan además que los españoles declaran desear dos hijos de media, una brecha que evidencia obstáculos estructurales.

El demógrafo Héctor Cebolla, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, apunta directamente a las condiciones materiales de la juventud: “Somos de los países que peor lo está haciendo a la hora de garantizar la transferencia de rentas a los jóvenes”. A su juicio, el bajo poder adquisitivo, la precariedad laboral y “un precio de la vivienda imposible” condicionan la libertad reproductiva. “Todo lo que podemos hacer para dificultar la transición adulta de los jóvenes lo hacemos”, resume.

Un verdadero punto de inflexión

En la misma línea, Pau Miret, del Centre d’Estudis Demogràfics, sostiene que la baja fecundidad es “un síntoma de cómo está la sociedad”. Advierte de que “si los jóvenes no pueden acceder a una vivienda en condiciones, no van a formar parejas, no van a aumentar la natalidad y no va a haber un verdadero punto de inflexión”. A estos factores, la economista Lidia Farré añade el coste creciente de la crianza, la falta de educación universal de 0 a tres años y una corresponsabilidad aún insuficiente en el cuidado.

Los expertos se muestran críticos con las ayudas económicas directas como fórmula para elevar la natalidad. Recuerdan experiencias como el “cheque bebé” de 2007 o los modelos de Francia y Hungría, que no han logrado revertir la tendencia de fondo. “Las ayudas económicas directas sirven para luchar contra la pobreza infantil más que para promover la fecundidad”, afirma Cebolla, mientras Libertad González advierte que volver a un modelo de especialización femenina en el hogar “es una batalla perdida”.

La receta que plantean pasa por reformas estructurales: más vivienda social, reducción de la precariedad, permisos parentales iguales e intransferibles pero consecutivos, educación pública y gratuita en la primera infancia y políticas de conciliación reales. “Se tendrán más hijos cuando la vida sea más fácil para las familias”, resume González. Solo con un paquete amplio de medidas que cambie las condiciones materiales y culturales podrá España aspirar a un verdadero punto de inflexión demográfico.

No olvides...

Los dentistas aconsejan hacer revisiones periódicas desde la niñez para conservar una boca sana toda la vida

La caries afecta a más de 7,5 millones de personas entre 65 y 80 años, mientras que unos 2,5 millones…

La imagen cardiaca ayuda a anticipar daños en el corazón durante el tratamiento del cáncer

El objetivo a largo plazo va un paso más allá: identificar qué pacientes presentan mayor riesgo cardiovascular incluso antes de…

Un hospital murciano logra recortar dos tercios los ingresos de pacientes crónicos

El modelo aplicado en Cartagena genera un ahorro neto de más de 540.000 euros…

Hallan una diana terapéutica que abre la puerta a prevenir la metástasis cerebral y evitar recaídas

Los investigadores descubren una fase temprana en la que las células cancerosas son especialmente vulnerables y logran eliminarlas con tres…