El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha presentado el nuevo fondo soberano ‘España Crece’ con un anuncio de gran calado: 23.000 millones de euros para impulsar la construcción de 15.000 viviendas al año. El objetivo es claro: aumentar la oferta y aliviar la presión que sufren miles de familias para acceder a un hogar.
Durante el acto de presentación, Sánchez subrayó que se trata del mayor volumen de financiación pública y privada movilizado en España en condiciones favorables para hacer frente a la actual crisis habitacional. El planteamiento combina recursos del Estado con inversión privada, en una fórmula que busca acelerar proyectos y reducir el déficit de vivienda.
El fondo parte de una base de 10.500 millones procedentes del Plan de Recuperación, gestionados por el Instituto de Crédito Oficial. A partir de ahí, el Ejecutivo pretende atraer capital adicional, tanto nacional como internacional. La meta es ambiciosa: no solo financiar promociones residenciales, sino consolidar un modelo de inversión estable y a largo plazo.
Sánchez defendió que el Gobierno quiere facilitar la entrada de inversores, pero con un mensaje nítido: la prioridad es construir hogares, no fomentar la especulación. La vivienda, recordó, es un derecho constitucional y uno de los principales retos sociales del país.
El fondo ‘España Crece’ no se limita al ámbito inmobiliario. También aspira a movilizar hasta 120.000 millones de euros en sectores estratégicos como energía, digitalización, inteligencia artificial o reindustrialización. Sin embargo, el acceso a la vivienda se sitúa como uno de sus ejes prioritarios, según Europa Press.
El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, destacó que el instrumento actuará como una herramienta flexible. Se utilizarán garantías, financiación directa y participación como accionista estable y paciente en proyectos transformadores. La intención es compartir riesgos con el sector privado y facilitar inversiones que, de otro modo, podrían quedar bloqueadas.
Por su parte, la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, insistió en que España arrastra debilidades estructurales, como la escasez de parque público. Aumentar la oferta es, a su juicio, imprescindible para frenar la escalada de precios y mejorar el acceso en condiciones asequibles.
El anuncio llega en un momento en el que la vivienda se ha convertido en una de las mayores preocupaciones ciudadanas. Jóvenes, familias y trabajadores con ingresos medios encuentran cada vez más obstáculos para comprar o alquilar. La apuesta del Ejecutivo pasa por incrementar el número de promociones y dinamizar el mercado sin renunciar a criterios sociales.
Con esta iniciativa, el Gobierno busca consolidar un círculo virtuoso: más inversión, más construcción, más empleo y mayor bienestar. El desafío será traducir las cifras en resultados tangibles. La promesa está sobre la mesa. Ahora comienza la fase decisiva: convertir los millones anunciados en llaves entregadas.