España afronta una jornada marcada por un tiempo revuelto y persistente, con lluvias que no dan tregua, rachas de viento intenso, mar alterada y fenómenos asociados como el deshielo en zonas de montaña. El escenario es el de un temporal amplio, que afecta a gran parte del país y obliga a extremar la precaución, especialmente en desplazamientos y actividades al aire libre. La situación, lejos de ser puntual, se enmarca en una dinámica atmosférica que viene repitiéndose en las últimas semanas y que sigue dejando huella en el territorio.
Según la Agencia Estatal de Meteorología, una masa de aire húmeda y relativamente cálida avanza desde el Atlántico, favoreciendo cielos cubiertos y precipitaciones generalizadas. Aunque en áreas del Mediterráneo y Baleares las lluvias serán más débiles y dispersas, en otras zonas pueden llegar a ser fuertes, persistentes y, de forma local, acompañadas de tormenta. Todo ello configura un día claramente invernal, aunque con temperaturas que, de forma paradójica, tenderán a subir.
Las lluvias serán el fenómeno más extendido y continuo, con acumulados destacados en el noroeste peninsular, la cornisa cantábrica, el entorno de los Pirineos y áreas del interior oeste. En puntos concretos, la persistencia del agua puede generar incidencias puntuales, especialmente en zonas urbanas o con el terreno ya saturado. A esto se suma un oleaje significativo en buena parte del litoral, con mar muy agitada que desaconseja la navegación y las actividades costeras.
El viento, de componente oeste y suroeste, soplará de forma moderada en general, pero con rachas muy fuertes en zonas expuestas, áreas montañosas y tramos del litoral. Estas rachas pueden provocar caídas de ramas, dificultades en carretera y sensación térmica más baja, pese al ascenso de las temperaturas reales, según Europa Press.
Un elemento menos visible, pero relevante, es el deshielo en áreas de montaña, consecuencia directa del aumento de las temperaturas mínimas. Este fenómeno puede afectar a ríos y arroyos, incrementando caudales de forma progresiva. La nieve quedará restringida a cotas muy altas del Pirineo, por encima de los 1.800 o 2.000 metros, mientras que en cotas medias dominará la lluvia.
Además, se esperan bancos de niebla en zonas de interior, valles y áreas montañosas, reduciendo la visibilidad durante primeras y últimas horas del día. En contraste, Canarias vivirá una jornada más estable, con cielos poco nubosos y el alisio moderado como protagonista.
En conjunto, el mensaje es claro: un día para informarse, anticiparse y moverse con prudencia. El temporal no solo se nota en el cielo, también en el ritmo cotidiano de millones de personas.