Carlos Alcaraz conquistó su séptimo título de Grand Slam al imponerse a Novak Djokovic en la final del Abierto de Australia, confirmando su enorme fiabilidad en los partidos decisivos. El murciano solo ha perdido una final de ‘grande’, un registro que incluso mejora los inicios de leyendas como Federer, Nadal y Djokovic.
Con apenas 22 años, Alcaraz ya se ha situado entre los grandes nombres de la historia del tenis. Desde su primer Grand Slam en el US Open 2022, que además le convirtió en el número uno más joven de la historia, ha sumado dos Wimbledon, dos Roland Garros y ahora su primer Abierto de Australia, completando el ‘Career Slam’ a una edad récord.
El actual número uno del mundo ha ganado siete títulos en ocho finales disputadas, lo que supone una efectividad del 87,5 % en finales de Grand Slam. Estos datos le igualan con Roger Federer en porcentaje de éxito y le sitúan por delante de otros grandes campeones en sus primeros años.
Más allá de los títulos, destaca su madurez competitiva en partidos al mejor de cinco sets. Desde 2021 ha ganado 91 de los 104 encuentros disputados en este formato, y desde el US Open 2022 su balance es aún más impresionante, con 74 victorias y solo seis derrotas.
En términos de efectividad global, Alcaraz ha ganado el 35% de los Grand Slam que ha disputado, cifra que asciende al 40% cuando alcanza la final. Estos números solo son superados en la Era Open por Bjorn Borg, y le colocan a la altura de figuras como Laver, Nadal, Djokovic y Federer.
Su éxito se explica también por una notable fortaleza física y mental. Alcaraz siempre ha sido competitivo incluso en la derrota y ha demostrado una enorme resiliencia en los momentos de máxima presión, como evidencian sus remontadas épicas y su impecable balance de 13-0 en quintos sets desde 2022, incluidas finales memorables en Wimbledon y Roland Garros.