Bruce Springsteen apareció por sorpresa este viernes en Minneapolis para participar en un concierto de protesta contra las políticas migratorias de la Administración Trump, tras el asesinato de dos ciudadanos estadounidenses, Renée Good y Alex Pretti, a manos de agentes federales este mes de enero. Su presencia se convirtió en uno de los momentos más simbólicos de una jornada marcada por la indignación social y la movilización ciudadana.
Durante el acto, Springsteen interpretó por primera vez en público Streets of Minneapolis, una canción compuesta como respuesta directa a estas muertes y como homenaje a la resistencia de la ciudadanía de Minnesota frente a las redadas antiinmigrantes. El concierto tuvo un marcado carácter solidario, ya que los beneficios fueron destinados a las familias de las víctimas.
El evento se celebró en el contexto de una convocatoria masiva contra la actuación de los agentes del ICE y de la Patrulla Fronteriza desplegados en el estado. Más tarde, Springsteen regresó al escenario junto a Tom Morello para interpretar The Ghost of Tom Joad, una de sus canciones más emblemáticas, inspirada en Las uvas de la ira de John Steinbeck, y ambos anunciaron que encabezarían una marcha por las calles cercanas.
Tom Morello abrió el concierto con Killing in the Name, de Rage Against The Machine, coreada con fuerza por el público. El guitarrista rindió homenaje a varias víctimas de la violencia policial, desde George Floyd hasta Alex Pretti y Renée Good, y también interpretó un tema de Audioslave, otro de sus proyectos musicales más conocidos.
La protesta coincidió con el segundo viernes consecutivo de movilizaciones masivas en Estados Unidos, a pesar de las extremas temperaturas invernales. Los organizadores habían convocado un paro general que incluía no trabajar, no asistir a clases ni realizar compras, como continuación de la huelga celebrada la semana anterior en Minnesota.
En Minneapolis se sucedieron marchas y concentraciones durante todo el día, con actos frente al centro de detención y los juzgados de inmigración. Tras el impacto de la muerte de Pretti, el presidente Donald Trump reaccionó con cambios en el mando de la Patrulla Fronteriza, mientras crecen las críticas a la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, cuya gestión ha sido cuestionada y podría derivar en un proceso de juicio político impulsado por congresistas demócratas.