Más de la mitad de las personas con obesidad (51%) que se marcan como propósito de año controlar su peso y mejorar su salud señalan la falta de apoyo como el mayor impedimento para mantener sus esfuerzos. Así lo revela una encuesta impulsada por la compañía farmacéutica Novo Nordisk, realizada a más de 10.000 personas en cinco países europeos, entre ellos España.
El estudio pone de manifiesto una “profunda sensación de aislamiento y estigma” entre las personas con obesidad y subraya la necesidad de replantear el enfoque del control del peso. Según los resultados, es necesario ir más allá de la fuerza de voluntad individual y avanzar hacia un modelo más holístico, basado en el acompañamiento social y sanitario.
La directora general de Novo Nordisk en España, Paula Barriga, advierte de que los propósitos de año nuevo pueden “reforzar una visión dañina y simplista de la obesidad”, generando culpa cuando los intentos fracasan. En España, el 55% de los encuestados no reconoce la obesidad como una enfermedad crónica, sino que la percibe como un problema de estilo de vida.
El estigma aparece como un factor clave: el 86% de los participantes considera que las personas con obesidad sufren un estigma de moderado a muy alto debido a su peso. Además, el 87% afirma que la obesidad afecta negativamente a su salud mental y el 86% señala un impacto en sus relaciones sociales.
Desde Novo Nordisk insisten en la importancia de construir redes de apoyo formadas por profesionales sanitarios, familiares y entornos comunitarios. “Es fundamental pasar de un enfoque donde la pérdida de peso depende solo de la persona a otro más compasivo, eficaz y basado en la evidencia científica”, concluye Barriga, en un contexto en el que la obesidad ya afecta a una de cada siete personas en el mundo.