La tragedia en la montaña volvió a golpear con fuerza esta madrugada. El segundo joven que quedó atrapado por un alud fuera del dominio esquiable en el circo Cibollés, en Cerler (Huesca), ha fallecido en el Hospital Miguel Servet de Zaragoza. Permanecía ingresado en la UCI tras sufrir hipotermia severa. Tenía 22 años y era vecino de Guadalajara. Su muerte se suma a la de otro joven, de 25 años y natural de Zaragoza, que perdió la vida en el lugar del accidente.
Con este suceso, ya son siete las personas fallecidas por avalanchas en el Pirineo en el último mes. La cifra vuelve a encender las alarmas sobre el riesgo real que supone la práctica de deportes de nieve fuera de pista, incluso para personas con experiencia.
El alud se produjo a media mañana del jueves, fuera de pistas, dentro del término municipal de Benasque. A las 12:43 horas, dos integrantes de un grupo de cinco personas que practicaban esquí y snowboard lograron dar la voz de alarma tras ver cómo la nieve sepultaba a sus compañeros en la zona del circo Cibollés.
Tras recibir el aviso, la Guardia Civil activó de inmediato al GREIM de Benasque. También se sumaron otras unidades, un guía canino y un perro especializado en búsqueda. El operativo se desarrolló en condiciones difíciles, con bajas temperaturas y peligro de nuevas avalanchas.
Los equipos localizaron primero al joven de 22 años. Los rescatadores lo evacuaron en helicóptero hasta el parking de Ampriu, en la estación de Cerler, y desde allí lo trasladaron al hospital siguiendo el protocolo de hipotermia. Pese a los esfuerzos médicos, el joven no logró superar las graves consecuencias del accidente y falleció horas después, según apunta Europa Press.
El perro guía del GREIM localizó al segundo joven sobre las 14:00 horas. Los agentes iniciaron maniobras de reanimación cardiopulmonar en el mismo lugar del rescate, pero no consiguieron salvarle la vida. Posteriormente, el cuerpo fue trasladado a la helisuperficie de Benasque para su entrega a los servicios funerarios.
Desde la Comandancia de la Guardia Civil de Huesca se ha insistido en la necesidad de extremar la precaución en el Pirineo oscense. Recomiendan consultar siempre la meteorología y el Boletín de Peligro de Aludes (BPA) antes de cualquier salida, así como informarse en los refugios sobre el estado real del terreno.
Además, recuerdan la importancia de llevar el equipo adecuado: Dispositivo de Víctimas de Avalancha (DVA), pala, sonda y ropa acorde a la actividad. Elementos que no eliminan el riesgo, pero que pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
La tragedia de Cerler deja, una vez más, un mensaje claro y doloroso: la montaña es un entorno maravilloso, pero también imprevisible, y cada decisión cuenta cuando la nieve se convierte en amenaza.