Lo que empezó como un robo violento dentro de una vivienda de Alicante ha destapado una trama organizada con armas de fuego, bridas y planes para inmovilizar a la víctima. La Policía Nacional ha detenido a cinco personas —cuatro hombres y una mujer— y ha intervenido cinco armas de fuego tras una investigación que se ha extendido hasta Elche y varios puntos de la provincia.
El detonante fue la llamada de un vecino al 091. Aseguraba que un hombre armado había irrumpido en su casa y le había encañonado. Durante el forcejeo, el arma cayó al suelo y el asaltante optó por huir a la carrera. Cuando los agentes llegaron, encontraron la pistola cargada y lista para disparar, además de cinta de embalaje y bridas, elementos que apuntaban a un posible plan para reducir y atar a la víctima.
La gravedad del hallazgo llevó a los investigadores a tirar del hilo. En pocos días lograron identificar al presunto autor material del asalto, un hombre de 39 años, localizado y arrestado en Elche. Se le imputan delitos de robo con violencia, detención ilegal y tenencia ilícita de armas.
Pero no actuaba solo. Las pesquisas revelaron que otras tres personas habrían participado en la planificación del golpe. Según la Policía, el grupo habría organizado el asalto con la intención de entrar en la casa, inmovilizar al propietario y sustraer objetos de valor. Los tres sospechosos, de entre 44 y 49 años, también fueron detenidos.
La operación culminó con una inspección en un comercio de Alicante vinculado a uno de los implicados. Allí los agentes localizaron otras cuatro armas de fuego. La responsable del establecimiento, una mujer de 43 años, fue arrestada por posesión ilegal de armamento.
Tras pasar a disposición judicial, los cuatro hombres han ingresado en prisión provisional, mientras que la mujer ha quedado en libertad con cargos.
La intervención ha permitido desmantelar el grupo antes de que pudiera actuar de nuevo, en un caso que evidencia el salto cualitativo hacia métodos cada vez más violentos en los robos domiciliarios.