El libro de artista vuelve a situarse en el centro de la creación contemporánea. La artista visual y editora mexicana Claudia de la Torre ha ganado el Premio Ankaria Libro de Artista por su obra The Waves. El galardón reconoce un trabajo que une literatura, color y forma con una mirada muy personal. El premio está dotado con 3.000 euros.
Instalada actualmente en Berlín, De la Torre presentó un proyecto que dialoga de forma directa con la obra de Virginia Woolf. En lugar de ilustrar el texto, la artista traduce su estructura narrativa a un lenguaje cromático. El color marca el ritmo. La secuencia visual sustituye a la palabra. El resultado es un libro que se lee con la mirada.
El jurado destacó la coherencia del proyecto y su fuerza conceptual. Valoró la capacidad de la artista para pensar el libro como objeto artístico, no solo como soporte. The Waves propone una experiencia sensorial que invita a detenerse, observar y reflexionar. En una edición con más de 230 propuestas internacionales, la obra sobresalió por su claridad y profundidad.
Este reconocimiento consolida la trayectoria de Claudia de la Torre en el ámbito del libro de artista. También confirma la vigencia de este formato como espacio de experimentación creativa y cruce de disciplinas.
El Premio Ankaria celebró también el talento de otros creadores que entienden el libro como un territorio de experimentación artística. El segundo premio fue para el artista barcelonés Marc Ávila Català, por Tensión nº4. Incipit Vita Nova, una obra que explora la fricción entre razón y poesía, convirtiendo el libro en un cuerpo material donde las ideas se tensionan y dialogan.
Por su parte, el Premio Javier Rosón, destinado a creadores menores de 28 años y dotado con 1.000 euros, recayó en la artista navarra Ixone Gil Begoechea. Su obra Desde la esquina de la cocina fue reconocida por su carácter íntimo y memorialista, una investigación delicada sobre los fragmentos del recuerdo y la construcción de la memoria personal. El jurado otorgó además una mención de honor al artista chino Zinuo Wang por By water.
Las obras premiadas pasarán a formar parte de la Fundación Ankaria, integrándose en su colección y en futuras actividades expositivas. Este hecho refuerza la vocación del certamen por conservar, difundir y poner en valor el libro de artista como una forma de creación plenamente vigente, según Europa Press.
Con doce ediciones a sus espaldas y una lista de premiados que incluye a figuras consolidadas del panorama artístico internacional, el Premio Ankaria confirma su papel como referente cultural. El reconocimiento a Claudia de la Torre no solo celebra una obra concreta, sino una manera de entender el arte como puente entre disciplinas, emociones y lenguajes.