La Fitur volvió a demostrar que el turismo y el deporte comparten mucho más que calendario. En uno de los actos más destacados de esta edición, Rafael Louzán, presidente de la Real Federación Española de Fútbol, presentó tres de las próximas grandes finales del calendario nacional: la Copa de la Reina de fútbol, la Copa del Rey de fútbol sala y la final de la Primera División Femenina de fútbol playa.
El mensaje fue claro: el fútbol, en todas sus modalidades, es una herramienta de cohesión social, visibilidad territorial y desarrollo económico. Louzán comenzó su recorrido institucional en el espacio de Ávoris Corporación Empresarial, donde entregó una camiseta de la selección española como gesto simbólico de colaboración entre deporte y empresa. Un acto sencillo, pero cargado de significado, que refleja la voluntad de la Federación de tejer alianzas sólidas.
La presencia de la RFEF en Fitur no fue solo protocolaria. Cada una de las competiciones presentadas representa una oportunidad para que distintas ciudades se conviertan en epicentro del deporte nacional, atrayendo visitantes, generando impacto económico y proyectando valores como el esfuerzo, la igualdad y el trabajo en equipo.
Uno de los momentos más relevantes tuvo lugar en el stand de Melilla, donde se anunció que la ciudad acogerá, entre el 10 y el 12 de julio, la fase final de la Primera División Femenina de fútbol playa. Un evento que refuerza el compromiso con el deporte femenino y consolida a Melilla como sede de competiciones de primer nivel.
Semanas antes, el foco estará en Gran Canaria, que albergará el 16 de mayo la final de la Copa de la Reina Iberdrola en el estadio de Gran Canaria. Una cita que coincide con el centenario de la Federación Interinsular de Fútbol de Las Palmas y que, según Louzán, refleja el gran momento que vive el fútbol femenino en España. Las instituciones locales defendieron la sede como un proyecto que apuesta por la salud, la igualdad y la cohesión social.
El tercer gran evento llegará el fin de semana del 23 y 24 de mayo en Cáceres, con la disputa de la final a cuatro de la Copa del Rey de fútbol sala. Presentada en el espacio de Extremadura, la competición fue definida por Louzán como una auténtica fiesta del fútbol sala, ejemplo del modelo de eventos que la Federación quiere impulsar.
Más allá de los anuncios, el presidente de la RFEF subrayó la importancia de seguir trabajando junto a las administraciones públicas, agradeció el esfuerzo organizativo de las sedes y tuvo un recuerdo especial para las víctimas de recientes accidentes ferroviarios. Un gesto que recordó que el deporte también es memoria, respeto y humanidad.