El tablero del entretenimiento global vuelve a moverse con fuerza. Netflix ha decidido modificar su oferta de adquisición sobre los estudios y la plataforma de streaming de Warner Bros. Discovery, apostando ahora por una propuesta 100 % en efectivo. El objetivo es claro: simplificar la operación, acelerar su aprobación y ofrecer mayor seguridad a los accionistas implicados, sin alterar el valor total del acuerdo.
La nueva estructura mantiene el importe global de la transacción en torno a los 82.700 millones de dólares, equivalentes a unos 71.000 millones de euros. La diferencia clave está en la forma de pago. Netflix elimina la parte en acciones y ofrece 27,75 dólares en efectivo por cada acción de Warner Bros. Discovery, una cifra idéntica al valor planteado en la propuesta anterior, pero con una fórmula más directa.
Esta modificación ha sido aprobada por unanimidad por los consejos de administración de ambas compañías. La simplificación del acuerdo busca reducir incertidumbres y facilitar el proceso de votación entre los accionistas de WBD, que previsiblemente podrán pronunciarse sobre la operación en abril de 2026. En un contexto de grandes fusiones, la claridad financiera se ha convertido en un factor decisivo.
El cierre definitivo de la adquisición sigue sujeto a varios requisitos. Entre ellos destacan la separación previa de Discovery Global, la obtención de las aprobaciones regulatorias necesarias y el visto bueno final de los accionistas. Aun así, ambas compañías confían en que el nuevo planteamiento permita avanzar con mayor fluidez.
Netflix defiende que su sólida generación de flujo de caja respalda una compra íntegramente en efectivo. La compañía asegura que la operación no compromete su equilibrio financiero y que se financiará mediante una combinación de efectivo disponible, líneas de crédito y financiación ya comprometida. Todo ello, sin renunciar a futuras prioridades estratégicas.
Desde Warner Bros. Discovery, su consejero delegado, David Zaslav, ha destacado que el acuerdo acerca a la fusión de dos de los grandes referentes mundiales de la narrativa audiovisual. Por su parte, Ted Sarandos, codirector ejecutivo de Netflix, subraya que la operación beneficiará no solo a los accionistas, sino también a creadores y consumidores, gracias a una mayor inversión en programación original y capacidad de producción.
El movimiento no ha pasado desapercibido para otros actores del sector. Paramount Skydance ha iniciado acciones legales para exigir más transparencia sobre la oferta de Netflix, después de que su propia propuesta, de mayor valor económico, fuera rechazada. A diferencia de la oferta de Netflix, la de Paramount incluía la totalidad del grupo WBD, no solo los estudios, HBO y HBO Max.
Este pulso corporativo refleja un momento clave para la industria. Las grandes plataformas buscan consolidarse, ganar catálogo y asegurar su posición a largo plazo. En ese escenario, la apuesta de Netflix por el efectivo y la claridad marca un paso decisivo en una de las operaciones más relevantes del entretenimiento actual.