El choque de dos trenes de alta velocidad cerca de Adamuz (Córdoba) tuvo lugar en una zona rural de difícil acceso, lo que obligó a desplegar un amplio dispositivo de emergencia formado por bomberos, Guardia Civil, Protección Civil y la UME.
Las tareas de rescate se han prolongado durante dos días entre los restos de los convoyes, con puestos médicos avanzados y unidades de triaje instalados sobre el terreno para atender a los heridos antes de su traslado a hospitales de la provincia y de comunidades limítrofes.
Según el último recuento oficial, el accidente se ha saldado con 41 fallecidos y 39 personas hospitalizadas, de las cuales cuatro son niños y 13 permanecen en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). Las autoridades no descartan que esas cifras puedan ascender a medida que se inspeccionen los vagones siniestrados.
En el Instituto de Medicina Legal de Córdoba continúan trabajando los equipos forenses para identificar a las víctimas, un trabajo complejo que podría prolongarse varios días. Hasta ahora, se han trasladado más de 30 cuerpos. Además, se han activado líneas telefónicas de atención a familiares y planes de apoyo psicológico para los afectados.
Las causas del accidente aún no han sido determinadas. Entre las hipótesis que manejan los investigadores figura un posible fallo técnico en el sexto vagón de Iryo, aunque también se examina la vía —incluida la posibilidad de una rotura de carril— y el estado de los ejes y ruedas del convoy. El tramo donde ocurrió el accidente es recto y la vía había sido renovada recientemente, por lo que el ministro de Transportes, Óscar Puente, calificó el siniestro como «extremadamente extraño«.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aseguró que se activarán todos los mecanismos técnicos, judiciales y administrativos para aclarar lo sucedido y determinar responsabilidades. «Habrá una investigación exhaustiva y transparente», prometió.
Renfe y Adif han suspendido temporalmente los servicios de alta velocidad entre Madrid y Andalucía y han habilitado alternativas por carretera y rutas ferroviarias desviadas para minimizar la espera de los viajeros. También se han dispuesto puntos de información en las principales estaciones para atender a los afectados.
El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla, advirtió que el número de víctimas podría aumentar debido a la complejidad de acceder a los vagones más dañados del tren Alvia.
El Gobierno decretó tres días de luto oficial en memoria de las víctimas de una tragedia que ha provocado una ola de solidaridad a lo largo y ancho del país, con mensajes de condolencias y un notable aumento en las donaciones de sangre
Más allá del dolor, la tragedia de Adamuz se sitúa como uno de los accidentes de tren más graves de España en los últimos años y reabre el debate sobre el mantenimiento de las infraestructuras ferroviaria, los protocolos de control y las medidas de seguridad en la red de alta velocidad, considerada una de las más seguras de Europa. Las respuestas dependerán de los informes técnicos que ahora mismo se elaboran.