Dos segundos dan a Luciano Benavides el triunfo en el Dakar de motos

18 de enero de 2026
2 minutos de lectura
Dakar I EP

Un final histórico y agónico en el desierto corona al piloto argentino tras un desenlace decidido por el margen más estrecho jamás visto en el Dakar

El Rally Dakar volvió a demostrar por qué es una de las competiciones más imprevisibles y emocionantes del deporte mundial. En la edición de 2026, la categoría de motos se decidió de la forma más extrema posible: dos segundos separaron la gloria del desenlace amargo. Ese margen mínimo fue suficiente para que Luciano Benavides inscribiera su nombre en la historia del Rally Dakar, firmando una victoria tan épica como inesperada.

Un error que cambió el destino del Dakar

La última etapa, con salida y meta en Yanbu, apenas superaba los cien kilómetros de especial. En apariencia, un trámite final. En la práctica, un auténtico campo de minas emocional. El estadounidense Ricky Brabec afrontaba la jornada como líder sólido, con la victoria al alcance de la mano. Pero el Dakar no entiende de seguridades.

A escasos kilómetros de la meta, una nota confusa en el roadbook provocó un error de navegación que resultó decisivo. Brabec se desvió, perdió referencias y vio cómo su ventaja se evaporaba segundo a segundo. Detrás, Benavides no falló. Con la sangre fría de quien sabe que la oportunidad es única, apretó hasta el final y exprimió cada metro del recorrido, según Europa Press.

El resultado fue histórico: la diferencia más pequeña jamás registrada para decidir un Dakar en motos. Dos segundos que separan la derrota del triunfo, el olvido del recuerdo eterno. Para Benavides, además, supuso una revancha personal tras quedarse a las puertas del podio en ediciones anteriores y la confirmación de una progresión constante.

Una victoria que va más allá del cronómetro

El triunfo de Luciano Benavides tiene también un fuerte componente emocional y simbólico. Con esta victoria, el piloto argentino emula a su hermano Kevin, doble ganador del Dakar, y entrega a Argentina su tercer título en la historia de la prueba. No es solo un éxito individual, es una historia familiar y nacional escrita sobre arena y resistencia.

La jornada final dejó también otros nombres propios. El español Edgar Canet firmó una actuación sobresaliente, llevándose la victoria de etapa tras una remontada brillante. Por su parte, Tosha Schareina cerró el rally con un merecido podio, confirmando su regularidad y madurez competitiva.

Pero el foco, inevitablemente, se lo llevó Benavides. Su victoria no fue fruto del azar, sino de la constancia, la lectura inteligente de carrera y la capacidad de estar preparado cuando el Dakar decide jugar sus cartas más crueles. Dos segundos pueden parecer insignificantes en la vida cotidiana. En el Dakar, son la diferencia entre hacer historia o verla pasar.

Así, el desierto volvió a dictar sentencia. Y esta vez, lo hizo al límite absoluto, regalando al mundo una de las llegadas más emocionantes que se recuerdan en la categoría de motos.

No olvides...

Alcaraz debutará ante Walton y esquiva a Djokovic rumbo a su primer Abierto de Australia

El sorteo dibuja un camino progresivo para el tenista español, que evita a los grandes favoritos hasta las últimas rondas…

Exhibición merengue y naufragio blaugrana: 80-61 en un clásico descafeinado

El conjunto blanco domina de principio a fin y evidencia la falta de reacción y energía de un Barça sin…

Giuliano Simeone renueva su contrato con el Atlético de Madrid hasta 2030

El delantero argentino refuerza su compromiso con el club rojiblanco tras consolidarse en el primer equipo y convertirse en una…

El Barça supera al Racing y ya está en los cuartos de la Copa del Rey

Un triunfo trabajado en El Sardinero, decidido por la calidad individual y el oficio en los momentos clave, que confirma…