España volverá a activar en los próximos días una de las palancas clave para su recuperación económica. El Gobierno tiene previsto solicitar a finales de enero un nuevo desembolso de los fondos europeos, enmarcados dentro del plan Next Generation EU. Una petición relevante para mantener el ritmo de inversiones y reformas, aunque llega con un asunto pendiente que sigue sin resolverse: la subida del impuesto al diésel.
El anuncio lo ha realizado el ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, tras participar en un acto sobre educación financiera. Según ha explicado, esta será la primera de las dos solicitudes restantes antes de que finalice el despliegue del Plan de Recuperación en 2026. La siguiente, ya definitiva, se prevé para el próximo verano.
Desde el Ejecutivo se transmite un mensaje de confianza y continuidad. España sigue trabajando de manera coordinada con la Comisión Europea para acreditar el cumplimiento de los hitos y objetivos comprometidos. Muchos de ellos están ligados a reformas estructurales y a inversiones estratégicas en digitalización, sostenibilidad y cohesión social.
Estos fondos han sido clave para impulsar proyectos públicos y privados, apoyar a empresas y modernizar sectores productivos. Por eso, la nueva solicitud no es un trámite menor. Supone asegurar recursos fundamentales en un contexto económico todavía marcado por la incertidumbre internacional y los retos de crecimiento, según Europa Press.
Pese a este avance, no todo está cerrado. El ministro ha reconocido que no se han producido avances en uno de los hitos más delicados: la subida del impuesto al diésel. Esta medida formaba parte de los compromisos adquiridos con Bruselas, pero el Gobierno no logró sacarla adelante en el Congreso.
Ante esta dificultad política, la Comisión Europea concedió a España un plazo adicional de seis meses para cumplir con este requisito. Ese margen expira a finales de enero, y a día de hoy el escenario sigue bloqueado. La falta de consenso parlamentario mantiene la reforma en el aire, convirtiéndola en uno de los puntos más sensibles del plan.
Desde el Gobierno se insiste en que el diálogo continúa, aunque el propio ministro ha admitido que no hay novedades que permitan anticipar una solución inmediata. Aun así, España seguirá adelante con la solicitud del desembolso, confiando en que el resto de hitos sí sean reconocidos como cumplidos.
El momento refleja bien la complejidad del Plan de Recuperación. Avanza en muchos frentes, pero tropieza en otros donde confluyen intereses económicos, sociales y políticos. Lo que está claro es que los fondos europeos siguen siendo una pieza central de la estrategia económica del país, y cada paso cuenta para consolidar su impacto real en la vida de ciudadanos y empresas.