La investigación judicial sobre la conocida como trama de las mascarillas sigue sumando capítulos clave. La Fiscalía Anticorrupción ha reafirmado su postura y ha pedido que se mantenga la prisión provisional para José Luis Ábalos y su exasesor Koldo García, al considerar que el riesgo de fuga continúa siendo elevado. El Tribunal Supremo ha celebrado una vista para estudiar los recursos presentados por ambas defensas, aunque la decisión definitiva llegará en los próximos días.
Durante la vista celebrada en el Tribunal Supremo, las defensas de Ábalos y García insistieron en solicitar su salida de prisión, alegando que no concurren las circunstancias necesarias para mantener una medida tan grave. Sin embargo, el fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón, defendió con firmeza que los motivos que justificaron el ingreso en prisión siguen plenamente vigentes.
Según la Fiscalía, el riesgo de fuga no solo no ha disminuido, sino que se mantiene como un elemento central del caso. A ello se suma la gravedad de los hechos investigados, el alcance económico de la presunta trama y la posible existencia de ramificaciones aún no esclarecidas. Las acusaciones populares, lideradas por el Partido Popular, respaldaron esta postura y rechazaron cualquier relajación de las medidas cautelares.
Ahora será la Sala de Apelaciones la que delibere tras escuchar a todas las partes. Su decisión marcará un punto de inflexión en una causa que tiene un fuerte impacto político y judicial, y que sigue muy presente en la opinión pública.
La defensa de Koldo García aprovechó la vista para denunciar filtraciones a medios de comunicación que, a su juicio, vulneran la presunción de inocencia. Su abogada, Leticia de la Hoz, expresó su malestar por informaciones que dan por hecho la apertura de juicio oral cuando, según recordó, aún quedan incidentes de nulidad pendientes de resolver.
Además, planteó un debate técnico relevante: la competencia judicial. La letrada defendió que toda la causa debería concentrarse en el Tribunal Supremo y no dividirse entre este órgano y la Audiencia Nacional, como ocurre actualmente. Este argumento busca reforzar la idea de que el procedimiento aún no está plenamente definido y que, por tanto, mantener la prisión resulta desproporcionado, según apunta 20 minutos.
Ábalos y García ingresaron en la prisión de Soto del Real el pasado 27 de noviembre por orden del magistrado Leopoldo Puente, instructor del caso. El juez coincidió entonces con la Fiscalía en señalar un riesgo de fuga “extremo”, una valoración que ahora Anticorrupción vuelve a sostener.
Más allá del debate jurídico, el caso refleja la tensión entre garantías procesales y medidas de seguridad. Para la Fiscalía, la prioridad sigue siendo asegurar que el proceso llegue a juicio sin interferencias. Para las defensas, la prisión provisional se ha convertido en un castigo anticipado.
Mientras el Supremo decide, el caso Koldo continúa avanzando lentamente, recordando que la lucha contra la corrupción no solo se libra en los tribunales, sino también en el difícil equilibrio entre justicia, prudencia y derechos fundamentales.