Miguel Ángel Gallardo, exsecretario general del PSOE de Extremadura, ha anunciado este miércoles su renuncia al acta de diputado en la Asamblea autonómica, una decisión que llega tras su dimisión como líder regional del partido después de las elecciones del 21 de diciembre. El propio Gallardo comunicó la noticia a través de su perfil en la red social X y la trasladó oficialmente a la Comisión Gestora del PSOE extremeño, subrayando que no se trata de una decisión impulsiva.
En el comunicado, Gallardo explica que su renuncia responde a una reflexión profunda y meditada. “No es fruto de un arrebato”, aclara, destacando que esta decisión busca preservar su dignidad personal y recuperar la serenidad necesaria para continuar su vida con la conciencia tranquila tras años de intensa exposición pública.
El dirigente socialista señala que, tras dejar la secretaría general, optó por alejarse del foco mediático para reflexionar en silencio. Ese periodo le permitió pensar no solo en sí mismo, sino también en su familia, especialmente en sus hijos, a quienes considera los más afectados por lo que define como una “injusta causa”.
Gallardo afirma que su decisión también tiene en cuenta a quienes siempre confiaron en él, en particular al PSOE y a los militantes que lo eligieron como secretario general. Tras ese tiempo de reflexión, concluyó que renunciar al escaño era «lo correcto» en este momento de su vida, una decisión que dice asumir con plena convicción y tranquilidad.
Uno de los motivos centrales de su renuncia es poder afrontar con garantías el proceso judicial que tiene abierto, relacionado con el caso del puesto de trabajo de David Sánchez en la Diputación de Badajoz. Según explica, su prioridad es “defender con firmeza y serenidad mi honor y mi dignidad”, sin distracciones derivadas de la actividad política.
Finalmente, Gallardo ha repasado su trayectoria de servicio público en el Ayuntamiento de Villanueva de la Serena, la Diputación de Badajoz y el PSOE de Extremadura, reivindicando su entrega a un proyecto colectivo. Reconoce, no obstante, que esa dedicación total le llevó a descuidar su defensa personal frente a lo que considera un juicio mediático: “Han querido convertir una causa judicial en un juicio mediático… hasta el punto de llegar a deshumanizarme”.