El cine español ya mira a su gran noche. La 40ª edición de los Premios Goya ha desvelado sus nominaciones y lo ha hecho con un claro protagonismo para seis títulos que concentran buena parte de las candidaturas. Historias diversas, miradas autorales y estilos muy distintos que reflejan la pluralidad creativa de una industria en constante transformación.
Las grandes favoritas de este año son Los Domingos, Sirat, Maspalomas, La Cena, Sorda y El Cautivo. Cada una, desde registros muy diferentes, ha logrado captar la atención de la Academia y situarse en el centro de la carrera hacia los premios.
Desde relatos íntimos y sociales hasta propuestas más ambiciosas en lo narrativo y lo visual, las nominaciones confirman un año especialmente rico para el cine nacional. Destaca también la variedad de autorías, con presencia de cineastas consolidados y nuevas voces que siguen renovando el panorama audiovisual.
El anuncio de las candidaturas se realizó en la sede de la Academia de Cine, en un acto presentado por los actores Toni Acosta y Arturo Valls. Un momento esperado que, como cada año, sirve para medir el pulso creativo del cine español y anticipar una gala que promete emociones fuertes.
Entre los nombres propios, destaca también el regreso de Alejandro Amenábar, que vuelve a figurar entre los más nominados, consolidando su peso histórico dentro de los Goya.
Más allá de las favoritas, las cifras de esta edición hablan de amplitud y diversidad. De las 218 películas inscritas, 67 son óperas primas, un dato que confirma la vitalidad de las nuevas generaciones de cineastas. La mayoría de los títulos corresponden a ficción, aunque el documental y la animación mantienen una presencia relevante.
También resulta significativo el número de guiones originales, muy por encima de los adaptados, lo que refuerza la apuesta por historias propias y miradas singulares. En el ámbito internacional, los Goya vuelven a tender puentes con Europa e Iberoamérica, manteniendo su vocación de apertura.
Esta 40ª edición tendrá además un componente emotivo con la concesión del Goya de Honor a Gonzalo Suárez, en reconocimiento a una trayectoria pionera que ha transitado entre el cine, la literatura y el periodismo.
Con estas nominaciones, los Premios Goya celebran no solo lo mejor del año, sino también cuatro décadas de cine español, confirmando que sigue siendo un espacio de riesgo, reflexión y emoción compartida.