El año se ha cerrado con 1.119 personas fallecidas en accidentes de tráfico en las carreteras españolas, 35 menos que en 2024, lo que supone un descenso del 3% y la segunda cifra más baja desde 1960, sin contar los años de la pandemia. Así lo presentó el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, durante el balance de seguridad vial de 2025 en la sede de la DGT.
Pese a la mejora, Marlaska subrayó que “siguen siendo demasiadas víctimas y un precio desmesurado para la sociedad”, destacando que la reducción se ha producido en un contexto de récord de movilidad. En 2025 se registraron más de 478,5 millones de desplazamientos de largo recorrido, un 3% más que el año anterior, lo que situó la tasa de siniestros mortales en 2,1 por millón de desplazamientos, la más baja de la serie histórica.

El ministro también puso en valor que durante el año hubo 36 días sin ningún fallecido en carretera, ocho más que en 2024, un dato que refuerza la tendencia positiva en la reducción de la siniestralidad vial.
Para seguir avanzando, Marlaska reclamó la aprobación urgente de la reducción de la tasa máxima de alcohol al volante. “Estamos hablando de salvar vidas”, afirmó, instando a todos los grupos parlamentarios a respaldar una medida avalada por expertos y promovida por la Unión Europea.
El informe revela que la mayor caída de víctimas mortales se produjo en autopistas y autovías, con 298 fallecidos, 30 menos que en 2024. Sin embargo, las carreteras convencionales siguen concentrando tres de cada cuatro muertes, con 821 fallecidos y apenas cinco menos que el año anterior.
Por comunidades, Andalucía y Cataluña encabezaron las cifras de fallecidos, seguidas de Castilla y León, Galicia y la Comunidad Valenciana. Los mayores incrementos se registraron en Navarra y Canarias, mientras que los descensos más significativos se dieron en Castilla y León, Murcia y la Comunidad Valenciana.
La salida de vía continúa siendo el tipo de accidente más mortal, con 481 víctimas, seguida de las colisiones frontales. Además, uno de cada cuatro fallecidos no llevaba cinturón de seguridad, un dato que el ministro calificó de injustificable, recordando que “decenas de estas muertes se podrían haber evitado”.
Marlaska alertó también sobre la elevada mortalidad de motoristas y peatones y defendió medidas como la baliza V16 para reducir atropellos. De cara al futuro, anunció un refuerzo de los radares, especialmente en tramos de obras, con el objetivo de reducir a la mitad las muertes en carretera para 2030 y acercarse a cero en 2050.