El año 2026 se perfila como uno de esos momentos que quedan marcados en la memoria colectiva. El cielo y el espacio volverán a ser protagonistas de avances que combinan emoción, conocimiento y futuro. Desde eclipses solares visibles en España hasta misiones espaciales clave, la ciencia ofrecerá una sucesión de hitos que conectan la observación astronómica con la exploración más ambiciosa del ser humano.
España vivirá a partir de 2026 un calendario astronómico irrepetible. Ese año se iniciará el llamado trío de eclipses, una secuencia que se extenderá hasta 2028 y que permitirá observar dos eclipses totales y uno anular desde amplias zonas del país. El más esperado llegará el 12 de agosto de 2026, cuando un eclipse total de Sol cruzará la península de oeste a este al atardecer.
Será un evento histórico. No se observa un eclipse total desde España desde hace más de un siglo. Ciudades como A Coruña, Oviedo, León, Zaragoza, Valencia o Palma quedarán dentro de la franja de totalidad. En otras grandes urbes, como Madrid o Barcelona, el Sol quedará cubierto en más de un 90%, ofreciendo una experiencia igualmente impactante.
La posición baja del Sol en el horizonte obligará a buscar espacios abiertos y buena visibilidad, pero también aportará una atmósfera única, con cielos estivales que aumentan las probabilidades de observación. Para científicos, divulgadores y ciudadanía, será una oportunidad irrepetible de mirar al cielo y comprender mejor los ritmos del universo, según Europa Press.
Más allá de la Tierra, 2026 será decisivo para la exploración espacial. Está previsto el primer vuelo del Miura 5, el cohete orbital desarrollado por PLD Space, un paso clave para consolidar a España como actor estratégico en el acceso europeo al espacio. Su lanzamiento desde la Guayana Francesa marcará un antes y un después para la industria aeroespacial nacional.
Ese mismo año, la NASA llevará a cabo la misión Artemis II, que enviará a cuatro astronautas a orbitar la Luna durante varios días. Será la primera misión tripulada del programa Artemis y un paso esencial para el regreso humano a la superficie lunar y, más adelante, a Marte. La nave Orión se probará en condiciones reales y permitirá estudiar la cara oculta del satélite como nunca antes.
En paralelo, España también avanzará en el ámbito estratégico con la entrada en servicio conjunto de los satélites SpainSat NG I y II, reforzando las comunicaciones seguras y la capacidad tecnológica nacional. Además, crece la expectación por el futuro del astronauta español Pablo Álvarez, que podría conocer en 2026 la fecha de su primera misión espacial.
Eclipses que oscurecen el Sol, cohetes que despegan y astronautas que rodean la Luna. El 2026 no será un año cualquiera. Será un recordatorio de que la curiosidad humana sigue mirando al cielo para avanzar.