La Guardia Civil ha encendido las alertas en la costa de Granada tras detectar una oleada de estafas que están dejando a varios vecinos con el bolsillo vacío y el corazón en vilo. El fraude, conocido como el método del “falso hijo”, ha vuelto a hacer de las suyas, y esta vez las cantidades estafadas oscilan entre los 4.000 y los 10.000 euros.
Desde comienzos de semana, varios ciudadanos han denunciado ser víctimas de este engaño, que empieza con un simple mensaje de texto o por una conocida app de mensajería. En él, alguien que dice ser su hijo o hija explica que ha perdido el móvil y está usando un nuevo número. Luego, viene la trampa: asegura estar en un apuro económico y necesita una transferencia urgente para salir del paso.
Lo hacen todo con prisa, generando confusión y jugando con el nerviosismo y el cariño natural de unos padres dispuestos a ayudar a sus hijos sin hacer preguntas. Aprovechan además la inmediatez de los métodos de pago actuales, como las transferencias instantáneas o Bizum, que permiten que el dinero cambie de manos en cuestión de segundos.
El engaño se revela, en muchos casos, cuando la víctima recibe un segundo mensaje pidiendo más dinero, o incluso una llamada de un supuesto gestor bancario. Es entonces cuando, al contactar finalmente con su hijo o hija real, descubren con horror que han sido estafados.
Los agentes especialistas en delitos telemáticos de la Guardia Civil ya están investigando los hechos para dar con los responsables y, en lo posible, recuperar el dinero perdido. Mientras tanto, hacen un llamado a la precaución: si recibes un mensaje sospechoso pidiendo dinero, por muy familiar que suene, verifica siempre la identidad antes de actuar.