Una mujer de 43 años ha sido asesinada presuntamente por su expareja este jueves en el municipio toledano de Seseña. El agresor, un hombre de 50 años, se quitó la vida posteriormente. Ambos eran de nacionalidad venezolana, y el suceso ha vuelto a poner el foco en la violencia de género en España.
La víctima, llamada Melissa, fue encontrada sin vida en el interior de su vivienda con signos de violencia por arma blanca. Las primeras investigaciones apuntan a un ataque directo en el ámbito doméstico, donde se desarrollaron los hechos que acabaron con su vida.
La Guardia Civil acudió al domicilio tras recibir un aviso por una pelea entre el agresor y el hijo de la víctima, quien resultó herido y tuvo que ser ingresado en el hospital. A su llegada, los agentes hallaron los cuerpos sin vida tanto de la mujer como del hombre, que falleció por ahorcamiento.
El agresor contaba con antecedentes por violencia machista, incluyendo maltrato psicológico y vejaciones. Había sido denunciado por la víctima en noviembre de 2024 y detenido en dos ocasiones, la última el pasado 12 de abril por quebrantar una orden de alejamiento. Sin embargo, en el momento del crimen no constaban medidas judiciales activas sobre él.
La mujer estaba registrada en el sistema VioGen con un nivel de riesgo considerado bajo. De confirmarse como un caso de violencia de género, este asesinato elevaría a 17 el número de mujeres asesinadas en 2026, y a 1.360 desde que comenzaron los registros en 2003.
Tras el crimen, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, expresó su “dolor, rabia e indignación”, subrayando que la sociedad no debe acostumbrarse a este tipo de violencia. Asimismo, recordó la importancia de utilizar recursos como el teléfono 016, disponible las 24 horas, para apoyar a las víctimas y prevenir nuevas tragedias.