Una amplia mayoría de los millonarios encuestados en distintos países del G20 se muestra a favor de aumentar los impuestos a los superricos para invertir en servicios públicos y paliar la crisis del coste de la vida. Según un sondeo realizado por la asociación Patriotic Millionaires entre 3.900 personas con altos patrimonios, el 65% respalda esta medida, mientras que solo el 17% se declara en contra.
El estudio, encargado por la organización estadounidense fundada en 2010, revela además que seis de cada diez encuestados consideran perjudicial la presidencia de Donald Trump para la estabilidad económica global y para el poder adquisitivo de la población general.
Estos resultados coinciden con la publicación de la carta abierta ‘Time To Win‘ (Es hora de ganar), firmada por casi 400 millonarios y milmillonarios de 24 países. En el texto, los firmantes instan a los líderes mundiales reunidos en el Foro Económico Mundial de Davos a promover un sistema más justo mediante una mayor tributación de los superricos.
“Estamos al borde del precipicio. La concentración extrema de riqueza está haciendo que el resto pierda prácticamente todo. Queremos recuperar nuestras democracias y construir sociedades más equitativas”, asegura la misiva, coordinada por Patriotic Millionaires, Millionaires for Humanity y Oxfam Intermón.
Entre los firmantes se encuentra el actor y director estadounidense Mark Ruffalo, que defiende la necesidad de que los millonarios paguen más impuestos y de que los dirigentes políticos actúen para frenar la acumulación de riqueza en manos de unos pocos.
Según Oxfam Intermón, la brecha entre la riqueza privada y la pública se ha ampliado en los últimos 50 años, y hoy el 1% más rico acumula tres veces la riqueza que posee la sociedad en su conjunto. Franc Cortada, director de la organización, advierte de que esta desigualdad es «insostenible» y reclama a los gobiernos que refuercen la fiscalidad sobre los superricos y sitúen la reducción de la desigualdad como prioridad en sus políticas.