El líder de ERC, Oriol Junqueras, ha anunciado un acuerdo político con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para implantar un modelo de financiación singular en Cataluña. Según ha explicado, la medida supondría un incremento de 4.700 millones de euros para la comunidad y hasta “un 12% más de capacidad presupuestaria”, aunque el pacto aún debe ser aprobado por el Congreso para entrar en vigor.
Junqueras ha subrayado que el acuerdo, cerrado tras una reunión en el Palacio de la Moncloa, no es definitivo y dependerá del respaldo parlamentario. En este escenario, Junts se perfila como un actor clave, ya que sus votos son imprescindibles y la formación ya ha advertido de que podría bloquear la iniciativa por considerarla insuficiente.
El nuevo modelo de financiación se apoyaría en el llamado “principio de ordinalidad”, según el cual las comunidades que más aportan a la caja común deben situarse también entre las que más reciben. “Si Cataluña es la tercera en aportar, también debe ser la tercera en recibir”, ha defendido Junqueras, quien además ha sostenido que este criterio corregiría el perjuicio sufrido por territorios como los de la cuenca mediterránea.
Aunque este principio está recogido en el Estatuto de Cataluña, hasta ahora no se había aplicado para no afectar a la solidaridad entre comunidades. Sin embargo, Junqueras ha asegurado que con el acuerdo alcanzado “todos ganan y nadie pierde”, ya que el Gobierno compensaría a las regiones que pudieran verse perjudicadas.
El pacto, no obstante, deja fuera una de las principales reivindicaciones de ERC: el traspaso a la Generalidad de la recaudación y gestión del IRPF. Junqueras reconoció que no se ha logrado cerrar ese punto, pero insistió en que sigue siendo un compromiso pendiente: “Es posible hacerlo, hay provincias que son capaces de recaudar todos los impuestos”.
Mientras el acuerdo se encamina al Congreso, Junts ya ha mostrado su rechazo frontal. En un mensaje en redes sociales, el partido se preguntó: “¿Dónde está el concierto económico que se pactó para investir a Salvador Illa?”, e ironizó con que “comienzan las rebajas”, marcando así distancia con ERC y endureciendo el pulso dentro del independentismo catalán.