La crisis en Oriente Medio ha dado un giro inesperado después de que el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, anunciara inicialmente el cese de los ataques a países vecinos e incluso pidiera disculpas. Sin embargo, pocas horas después, la Guardia Revolucionaria y el Comité de Seguridad Nacional iraní han dejado claro que la ofensiva continuará para vengar la muerte del líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, fallecido hace una semana.
En medio de esta tensión, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado en su red social Truth Social que Irán “se ha disculpado y se ha rendido ante sus vecinos de Oriente Medio”, pero ha lanzado una advertencia contundente: “¡Hoy Irán recibirá un duro golpe!”. Además, ha amenazado con medidas extremas al afirmar que se está considerando “la destrucción total y la muerte segura de zonas y grupos de personas que hasta ahora no se habían considerado como objetivo”.
Pese al mensaje inicial de conciliación, las autoridades iraníes han confirmado que los ataques contra bases estadounidenses en la región seguirán adelante. Según el Comité de Seguridad Nacional, estas operaciones continuarán “hasta que la muerte del líder sea vengada”, y un miembro del Consejo de Liderazgo ha afirmado que los ataques “firmes e intensos” seguirán contra objetivos militares de Estados Unidos.
Las palabras de Pezeshkian han provocado además críticas dentro de su propio país, especialmente entre sectores ultraconservadores. El parlamentario Hamid Rasei sostiene que “quienes deben disculparse son los países que han convertido su territorio en bases militares de Estados Unidos” y ha llegado a pedir el fin del mandato del presidente iraní.
Ante la presión interna, Pezeshkian ha matizado sus declaraciones y ha aclarado que Irán no ha atacado a países vecinos, sino a instalaciones militares estadounidenses. “No hemos atacado a nuestros países amigos y vecinos, más bien hemos atacado bases militares estadounidenses e instalaciones en la región”, ha asegurado el mandatario.
Poco después, la Guardia Revolucionaria ha confirmado nuevos ataques contra posiciones estadounidenses en la base aérea de Al Dhafra, en Emiratos Árabes Unidos, y en la base naval de Juffair, en Bahréin, sede de la Quinta Flota de la Marina de EE UU En un comunicado, han afirmado que “todos los objetivos fueron alcanzados con éxito”, incluyendo centros de guerra aérea, comunicaciones por satélite y sistemas de radar.