La localidad alicantina de Dolores se ha despertado conmocionada este sábado tras el trágico hallazgo de tres miembros de una misma familia muertos por arma de fuego. Las víctimas son un agente de la Guardia Civil de 55 años, su esposa —cuya edad está aún por determinar— y el hijo de ambos, de 20 años. Los cuerpos sin vida fueron localizados en el interior del pabellón oficial que ocupaba el propio miembro de las fuerzas de seguridad en el municipio, según han confirmado fuentes de la Comandancia.
La reacción institucional ante la magnitud de la tragedia no se ha hecho esperar por parte del consistorio local. El Ayuntamiento de Dolores ha emitido un comunicado oficial de urgencia en el que decreta tres días de luto oficial como muestra de dolor y respeto. Asimismo, el equipo de gobierno municipal ha anunciado la suspensión inmediata de todas las actividades festivas y culturales que estaban programadas para este fin de semana en la localidad.
La Guardia Civil ha asumido la responsabilidad de las pesquisas y ha puesto en marcha una exhaustiva investigación para esclarecer el suceso. Los investigadores se encuentran desplegados en el lugar de los hechos recabando pruebas biológicas, balísticas y testimoniales que permitan determinar la cronología exacta de los disparos. Las autoridades mantienen el caso bajo un estricto protocolo policial a la espera de los resultados preliminares que arrojen las autopsias de los tres fallecidos.
Por su parte, la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género ha confirmado que ya está investigando de forma oficial el crimen bajo la hipótesis de un presunto caso de violencia machista. Las fuentes oficiales han precisado que, a pesar de la gravedad de la línea de investigación abierta, no existían denuncias previas ni antecedentes por maltrato en el seno de la familia.