El Real Madrid firmó una victoria sólida y convincente ante el Hapoel Tel Aviv en la jornada 33 de la Euroliga, reafirmando su gran momento como local. El conjunto blanco se impuso por 92-83 en un partido donde supo imponer su ritmo desde el inicio y mantener la ventaja en los momentos clave.
El encuentro, disputado a puerta cerrada en el Movistar Arena, no restó intensidad a un duelo en el que los de Sergio Scariolo demostraron una notable solidez colectiva. Con este triunfo, el equipo madrileño mantiene su buena dinámica y continúa en la pelea por el liderato, siguiendo de cerca al Fenerbahçe.
Desde el salto inicial, el Real Madrid mostró sus intenciones. Liderados por un inspirado Facundo Campazzo, los locales marcaron el ritmo del partido. El base argentino firmó un arranque brillante, anotando con eficacia y distribuyendo juego, lo que permitió a su equipo cerrar el primer cuarto con ventaja.
A medida que avanzaba el encuentro, el Real Madrid fue consolidando su superioridad. El control del rebote y una defensa bien estructurada permitieron al equipo abrir brecha en el marcador antes del descanso. Un triple de Sergio Llull simbolizó ese momento en el que los blancos comenzaron a despegar.
Tras el paso por vestuarios, la reacción visitante fue breve. El equipo madrileño respondió con contundencia gracias a la aportación interior de Walter Tavares y al acierto exterior de Mario Hezonja, uno de los grandes protagonistas del partido.
La diferencia llegó a rozar los veinte puntos en el tercer cuarto, reflejo de un equipo que se mostró equilibrado en ataque y defensa. La rotación también funcionó, con jugadores como Théo Maledon o Andrés Feliz aportando dinamismo y manteniendo la intensidad del juego.
En el último tramo, el Hapoel Tel Aviv intentó reaccionar liderado por Chris Jones, pero el Real Madrid supo gestionar su ventaja con inteligencia. La llamada segunda unidad respondió con solvencia, destacando la aportación ofensiva desde el perímetro y el trabajo defensivo en la pintura.
La diferencia volvió a ampliarse en los minutos finales, lo que permitió a Scariolo dosificar esfuerzos y cerrar el partido sin sobresaltos. El equipo mostró una imagen de madurez competitiva, sabiendo cuándo acelerar y cuándo controlar el tempo del encuentro.
Con este triunfo, el Real Madrid refuerza su balance en la competición y confirma su candidatura a pelear por el primer puesto. La combinación de talento individual y juego colectivo está dando sus frutos en un momento clave de la temporada.
Ahora, el objetivo es mantener esta línea y seguir sumando victorias en el tramo final. Porque si algo ha demostrado este equipo es que, cuando encuentra su mejor versión, se convierte en un rival difícil de frenar.