El empleo vinculado al turismo en España arrancó 2026 con crecimiento. En enero, el número de afiliados aumentó un 2,8% interanual hasta alcanzar los 2,69 millones de trabajadores, según datos publicados este lunes por Turespaña.
La evolución del sector se sitúa en línea con el conjunto del mercado laboral, que creció un 2,7% en el mismo periodo. El turismo representa ya el 3,3% del total de afiliados y mantiene la tendencia positiva iniciada en junio de 2021.
El avance se apoya principalmente en la hostelería, que sumó 43.430 afiliados más. Dentro de esta rama, los servicios de alojamiento crecieron en 16.543 trabajadores y los de comida y bebida en 26.887.
En contraste, las agencias de viajes registraron un retroceso de 10.981 afiliados, mientras que el resto de actividades turísticas aportaron 40.573 nuevos empleos.
El crecimiento se concentró en el empleo asalariado, que aumentó un 3,3% respecto a enero del año pasado. Por actividades, el empleo por cuenta ajena subió en hostelería un 2,7%, con avances del 3,9% en alojamiento y del 2,4% en restauración. Sin embargo, cayó con fuerza en agencias de viajes y operadores turísticos, donde descendió un 11%.
El trabajo autónomo, que supone el 18,5% del total del sector, avanzó de forma más moderada, con una subida del 0,7%. En hostelería creció un 2%, impulsado sobre todo por el alojamiento, mientras que en agencias de viajes se desplomó un 29,1%.
Si se analizan conjuntamente hostelería y agencias de viajes —que concentran el 65,7% del empleo turístico—, el incremento interanual fue del 1,9%, gracias al impulso del empleo asalariado.
Por territorios, el empleo creció en todas las comunidades autónomas salvo Ceuta y Melilla, donde se mantuvo estable. En términos absolutos, el mayor aumento se registró en Andalucía, con 8.648 afiliados más, seguida de la Comunidad Valenciana (7.825) y Canarias (3.773).
En valores relativos, la Comunidad Valenciana lideró el crecimiento, seguida de Aragón, con un alza del 4,1%, y Andalucía, que registró un avance del 2,9%.
El arranque del año confirma así la resistencia del mercado laboral turístico, que mantiene su peso como uno de los motores del empleo en España pese a las diferencias entre subsectores.