El testimonio de Álvaro Gallego, quien ejerció como chófer de Carmen Pano, ha introducido nuevos elementos en el juicio del conocido como “caso mascarillas”, que se sigue en el Tribunal Supremo. Durante su declaración, Gallego aseguró haber visto a la empresaria descender de un vehículo en la calle Ferraz con una bolsa que contenía lo que describió como “tacos de billetes”.
Según relató, los hechos se remontan a finales de 2020, en un contexto marcado por operaciones empresariales y gestiones vinculadas a la obtención de licencias. Antes de dirigirse a Ferraz, el chófer explicó que realizaron una parada previa en unas oficinas relacionadas con Víctor de Aldama, figura clave en el caso y señalado como intermediario en distintas operaciones.
En ese punto, Gallego afirmó haber presenciado la entrega de una bolsa con dinero procedente de un empresario. Aunque no pudo confirmar si se trataba de la misma bolsa que posteriormente vio en Ferraz, sí insistió en que el contenido era claramente identificable: el dinero era visible desde el exterior, lo que refuerza la imagen de una operación poco discreta.
El testigo también aclaró que no pudo precisar la cantidad exacta ni el destino final del dinero, ya que permaneció en el coche durante la parada en Ferraz. Aun así, su declaración añade un nuevo nivel de detalle a una investigación que sigue generando gran interés mediático y judicial.
A pesar de la contundencia de algunas afirmaciones, el testimonio deja abiertas múltiples incógnitas. La falta de precisión sobre aspectos clave, como la cantidad de dinero o su destinatario, introduce dudas que deberán ser aclaradas a lo largo del proceso judicial.
El propio Gallego reconoció no poder confirmar si las bolsas vistas en distintos momentos eran la misma, lo que complica la reconstrucción exacta de los hechos. Sin embargo, su relato coincide en un punto fundamental: la presencia de dinero en efectivo en cantidades significativas, lo que alimenta las sospechas sobre posibles irregularidades.
Este tipo de declaraciones ponen de manifiesto la importancia de los testigos en procedimientos complejos, donde cada detalle puede resultar determinante. Al mismo tiempo, evidencian las dificultades para establecer una versión definitiva cuando los recuerdos son parciales o incompletos.
El caso, que también implica a figuras como José Luis Ábalos y Koldo García, continúa avanzando en un escenario donde la transparencia y la rendición de cuentas se sitúan en el centro del debate. La justicia deberá ahora valorar la credibilidad de los testimonios y contrastarlos con otras pruebas para determinar lo ocurrido.