La Guardia Civil ha detenido a un hombre de 44 años acusado de robar más de 750 metros de cable de cobre en varias líneas ferroviarias de la provincia de Zaragoza, unos hechos que provocaron importantes retrasos en decenas de trenes, incluidos servicios de alta velocidad.
La investigación, desarrollada durante los últimos tres meses en colaboración con personal de ADIF, se inició tras detectarse varios sabotajes en el sistema de señalización ferroviaria. Los robos afectaron tanto a la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona como a trazados convencionales que conectan Zaragoza con Bilbao y otras rutas de mercancías.
Según los agentes, el sospechoso actuaba siempre de forma similar. Accedía a zonas cercanas a caminos de servicio paralelos a la vía, rompía las vallas de protección y cortaba el cableado —principalmente tomas de tierra y lazos de circuito— utilizando herramientas tipo cizalla. Después cargaba el material en su vehículo y abandonaba el lugar.
Las sustracciones, que comenzaron a finales del pasado diciembre y fueron en aumento, alteraron de forma significativa el tráfico ferroviario. En total, 76 trenes se vieron afectados, 49 de alta velocidad y 27 de líneas convencionales, con retrasos que en algunos casos superaron las cuatro horas.
Además del impacto en la movilidad, los investigadores destacan el riesgo que generaron estos actos. La rotura de las vallas de seguridad podía facilitar la entrada de animales a la vía, con el consiguiente peligro de accidentes. A ello se suman los daños materiales ocasionados en las infraestructuras, valorados en más de 38.000 euros.
Tras identificar al presunto autor, la Guardia Civil procedió a su detención a mediados de este mes. Se le imputan 16 delitos de robo con fuerza, daños y desórdenes públicos. La investigación sigue abierta para esclarecer si pudo haber más implicados o hechos similares en otras zonas.