Durante meses, una organización delictiva recorrió distintas provincias españolas con un objetivo muy concreto: robar en supermercados y revender los productos sustraídos. La actividad terminó gracias a una operación de la Guardia Civil, que logró desarticular la banda tras una investigación minuciosa. El resultado fue la detención de cinco personas y la investigación de otras dos, todas ellas con edades comprendidas entre los 33 y los 54 años.
El balance de la operación es contundente. El grupo cometió 58 hurtos y el valor total de lo robado supera los 40.000 euros. Detrás de cada golpe había planificación, reparto de funciones y una clara intención de actuar con rapidez para evitar ser detectados.
La investigación comenzó a mediados de octubre, tras detectarse dos robos con un patrón idéntico en supermercados de localidades valencianas. Los agentes observaron que los autores utilizaban vehículos de alquiler, un detalle que resultó clave para seguir su rastro. Además, comprobaron que varios sospechosos acumulaban numerosos antecedentes por delitos contra el patrimonio.
Las pesquisas confirmaron que el grupo actuaba de forma itinerante. No se limitaban a una sola provincia, sino que se desplazaban por distintos puntos de España. Entre las zonas afectadas se encontraban Valencia, Alicante, Murcia, Zaragoza, Tarragona y Albacete. Para dificultar la labor policial, cambiaban de coche con frecuencia y aportaban datos falsos cuando eran identificados.
Dentro de los supermercados, el método era siempre similar. Uno de los miembros se encargaba de distraer al personal o realizaba una compra pequeña para no levantar sospechas. Mientras tanto, el resto llenaba carros con productos de alto valor. En pocos minutos, abandonaban el local con la mercancía.
Después, trasladaban los productos a barriadas marginales, donde los vendían rápidamente. De esta forma, convertían el robo en beneficio económico casi inmediato, según Europa Press.
El avance definitivo de la operación llegó con la autorización judicial para registrar la vivienda de los cabecillas, situada en Gavarda. Allí se detuvo a dos de los principales responsables y se incautaron objetos robados y dinero en efectivo que los vinculaban directamente con los delitos investigados.
Ese mismo día, y para evitar posibles fugas, los agentes arrestaron a otros tres miembros en Alberic y Carlet. Además, dos hombres que ya se encontraban en prisión provisional por otros hechos han sido investigados en el marco de esta causa.
A los implicados se les imputan, además de los hurtos, delitos de pertenencia a organización criminal, quebrantamientos de condena, al tener prohibido acercarse a supermercados, robos con fuerza y conducción sin autorización. Para cuatro de los detenidos se ha decretado prisión provisional sin fianza.
La Guardia Civil ha subrayado que la colaboración de los supermercados y de sus trabajadores fue decisiva para el éxito de la operación. Su rapidez al alertar y aportar información permitió cerrar una investigación que devuelve tranquilidad a muchos comercios y pone fin a una actividad delictiva que afectaba al día a día de empleados y clientes en toda España.