Carlos Alcaraz inició su andadura en el Barcelona Open Banc Sabadell con una victoria trabajada ante el finlandés Otto Virtanen (6-4 y 6-2). El tenista murciano, que regresaba a la arcilla del Real Club de Tenis Barcelona tras ausentarse en la edición anterior, necesitó una hora y 25 minutos para doblegar a un rival que se mostró mucho más sólido de lo esperado, especialmente durante el primer set.
El encuentro estuvo marcado por la incertidumbre física, ya que Alcaraz tuvo que solicitar la asistencia del fisioterapeuta cuando lideraba la primera manga por 5-4. Tras recibir un intenso masaje y vendaje en su antebrazo derecho, el murciano logró disipar las dudas y cerrar el set. A pesar de no haber entrenado el lunes para recuperarse de la exigente final de Montecarlo, el español supo gestionar el esfuerzo y la efectividad de su servicio.
En el segundo set, Alcaraz impuso su jerarquía quebrando rápidamente el saque de Virtanen. Aunque el finlandés intentó reaccionar con un contra-break, el número uno español respondió con agresividad para sellar el 6-2 definitivo. Con este triunfo, Alcaraz asegura su pase a octavos de final, donde se enfrentará al checo Tomas Machac, verdugo de Sebastián Báez y con quien mantiene un historial igualado de victorias.
La jornada no fue igual de favorable para el resto de la representación española. El joven Martín Landaluce cayó ante el segundo cabeza de serie, el italiano Lorenzo Musetti, por 7-5 y 6-2, mientras que Pedro Martínez se despidió tras una maratónica batalla de más de dos horas y media contra Lorenzo Sonego. Estas derrotas dejan a la «armada española» con menos efectivos en las rondas decisivas del torneo.
Además de los triunfos de favoritos como Alex de Minaur, la sorpresa del día la protagonizó el argentino Camilo Ugo Carabelli, quien eliminó al cuarto cabeza de serie, Karen Khachanov. Con el cuadro aclarándose, todas las miradas se centran ahora en la evolución física de Alcaraz, quien busca recuperar su trono en Barcelona tras un debut que le obligó a «remar y sudar» más de lo previsto.