El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha trasladado su respaldo a la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, y al director adjunto operativo (DAO) del cuerpo, Manuel Llamas, después de que ambos hayan sido citados como investigados en el denominado caso Leire Díez.
Desde el Ministerio del Interior han asegurado que los dos responsables continuarán desempeñando sus funciones con normalidad y han reiterado su disposición a colaborar con la Justicia durante el desarrollo de la investigación.
Fuentes del departamento que dirige Grande-Marlaska han señalado que tanto González como Llamas «seguirán ejerciendo sus funciones como hasta ahora» y atenderán cualquier requerimiento judicial que se produzca en el marco de la causa.
La decisión de imputar a ambos altos cargos ha sido adoptada por el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, instructor del procedimiento conocido como caso Leire Díez. La medida llega después de que tanto la Fiscalía como las acusaciones populares, encabezadas por el Partido Popular, solicitaran formalmente que fueran llamados a declarar en calidad de investigados.
Con este movimiento, la investigación amplía el foco sobre la cúpula de la Guardia Civil mientras el magistrado continúa recabando pruebas para esclarecer las presuntas maniobras que se analizan en la causa.
Pese a la apertura de esta nueva fase judicial, el Ministerio del Interior mantiene su respaldo a ambos responsables y no prevé, por el momento, cambios en la dirección del Instituto Armado. El departamento insiste en que la investigación deberá desarrollarse con todas las garantías y recuerda la obligación de respetar la presunción de inocencia de los investigados hasta que exista una resolución firme.