La capital de Ucrania ha vuelto a ser escenario de un intenso ataque aéreo durante la madrugada de este jueves, después de que Rusia lanzara una nueva oleada de misiles y drones contra distintos puntos de Kiev, provocando víctimas y daños en numerosas infraestructuras.
Según ha informado el jefe de la Administración Militar de Kiev, Timur Tkachenko, el balance provisional deja al menos 17 personas fallecidas y 20 víctimas entre muertos y heridos, aunque las labores de emergencia continúan y no se descarta que la cifra aumente en las próximas horas.
Las autoridades locales han señalado que los sistemas de defensa antiaérea permanecieron activos durante buena parte de la noche mientras varios drones continuaban sobrevolando la ciudad.
Los bombardeos alcanzaron 28 puntos diferentes de la capital, afectando principalmente a edificios residenciales y otras infraestructuras civiles. Como consecuencia de los impactos se declararon varios incendios y se registraron importantes daños materiales en distintos barrios de Kiev.
Los servicios de emergencia siguen trabajando en las zonas afectadas para extinguir los fuegos, retirar escombros y localizar a posibles personas atrapadas.
Tras el ataque, Tkachenko acusó a Moscú de atacar objetivos civiles y calificó la ofensiva como un nuevo acto de terrorismo contra la población ucraniana.
Este nuevo bombardeo se produce en un contexto de intensificación de los ataques rusos sobre varias ciudades ucranianas, en una campaña que continúa golpeando infraestructuras estratégicas y zonas residenciales mientras la guerra sigue sin mostrar signos de desescalada.