La inversión hotelera en España cerró el primer semestre de 2026 con cifras récord. Según datos de Colliers, el sector alcanzó los 2.460 millones de euros hasta junio, un 26,5% más que en el mismo periodo del año anterior y el mayor volumen registrado hasta ahora en una primera mitad de año.
El dinamismo del mercado se reflejó en la compraventa de 88 activos y 12.187 habitaciones, con especial protagonismo de los hoteles ya existentes, que concentraron la mayor parte de las operaciones. También hubo interés por suelos destinados a nuevos desarrollos y por activos pensados para reconversión hotelera.
La apuesta por el segmento premium volvió a marcar la tendencia. Los hoteles de cinco estrellas reunieron más de la mitad del volumen invertido, mientras que los de cuatro estrellas también mantuvieron un peso destacado. Este interés por los activos de mayor calidad ha elevado el precio medio por habitación hasta los 213.300 euros, una cifra histórica y más del doble que hace una década.
Los destinos vacacionales siguieron siendo los grandes protagonistas. Baleares lideró la inversión, seguida por la Costa del Sol y Canarias, mientras que Madrid y Barcelona mantuvieron un papel relevante dentro del mercado urbano. En conjunto, el producto vacacional concentró el 60% de la inversión, frente al 40% de los hoteles urbanos.
Entre las operaciones más destacadas figuran movimientos relacionados con activos de alta gama como Four Seasons Marbella, Four Seasons Madrid, Tivoli La Caleta u Ocean House Torremolinos, además de compras corporativas relevantes.
El capital nacional tuvo un papel clave, al representar el 62% del total, impulsado por cadenas hoteleras, socimis y vehículos especializados. Las previsiones para el segundo semestre siguen siendo positivas y el mercado podría volver a superar los 4.000 millones anuales.