Las autoridades israelíes han presentado una acusación contra un ciudadano estadounidense de unos 20 años por su presunta colaboración con los servicios de inteligencia de Irán. La investigación sostiene que el joven habría mantenido contacto durante meses con agentes iraníes y realizado diversas tareas consideradas una amenaza para la seguridad nacional.
La Policía de Israel y el Servicio General de Seguridad (Shin Bet) anunciaron el cierre de la investigación y confirmaron que el sospechoso fue arrestado el pasado 9 de junio tras una operación desarrollada con la colaboración de organismos de seguridad internacionales.
Según las autoridades israelíes, el joven habría estado en contacto con personas vinculadas a los servicios de inteligencia iraníes durante los últimos meses. Entre las actividades que presuntamente llevó a cabo figuran la toma de fotografías y la recopilación de información sobre lugares considerados estratégicos por el Estado israelí.
La investigación apunta a que estas tareas eran remuneradas y que el acusado habría recibido pagos que oscilaban entre varias decenas y varios cientos de dólares por cada misión realizada.
El caso se desarrolló bajo una orden judicial de confidencialidad mientras avanzaban las pesquisas. Durante ese tiempo, la detención del sospechoso fue prorrogándose en varias ocasiones para permitir a los investigadores completar la recopilación de pruebas.
Una vez finalizada la investigación, la Policía y el Shin Bet trasladaron el caso a la Fiscalía, que este martes presentó el escrito de acusación correspondiente.
El ciudadano estadounidense está acusado de mantener contacto con un agente extranjero y de realizar actividades que, según la legislación israelí, pueden constituir delitos contra la seguridad del Estado.
Las autoridades no han ofrecido más detalles sobre la identidad del acusado ni sobre los lugares concretos que habría fotografiado, aunque insisten en que la investigación permitió acreditar una relación continuada con supuestos agentes iraníes.
Con la presentación del escrito de acusación, el procedimiento judicial continúa ahora en los tribunales israelíes, donde se determinará la responsabilidad penal del investigado.