La Unión Europea ha puesto en marcha un puente aéreo para hacer llegar a Venezuela unas 50 toneladas de ayuda humanitaria destinadas a las zonas más afectadas por los terremotos que sacudieron el país la pasada semana. El envío partirá desde Copenhague (Dinamarca) y transportará material de refugio, equipos de agua y saneamiento, además de suministros educativos para atender las necesidades más urgentes de la población.
Junto a esta operación logística, la Comisión Europea ha aprobado una partida extraordinaria de 5 millones de euros para reforzar la respuesta de emergencia. Esta cantidad se suma a los 52 millones de euros que la Unión Europea ya había destinado este año para hacer frente a la crisis humanitaria y socioeconómica que atraviesa Venezuela.
La respuesta europea también incluye la activación del servicio satelital Copernicus, que ya ha elaborado decenas de mapas e imágenes de alta resolución para facilitar el trabajo de los equipos de rescate, las organizaciones humanitarias y las autoridades sobre el terreno. Esta información permite identificar con mayor precisión las áreas más dañadas y coordinar las labores de asistencia.
Además, la ayuda se canaliza a través del Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea, con la participación de 14 países europeos que han aportado equipos de búsqueda y rescate, personal sanitario, expertos en telecomunicaciones y asistencia técnica. Un grupo de especialistas procedentes de varios Estados miembros ya se encuentra en Venezuela colaborando en las operaciones de emergencia.
Desde la Comisión Europea han reiterado su compromiso con la población venezolana, subrayando que el objetivo es ofrecer apoyo inmediato a las familias afectadas, garantizar la atención médica y contribuir a la recuperación de servicios esenciales tras el impacto de los seísmos.