La declaración de José Luis Rodríguez Zapatero ante la Audiencia Nacional dejó varios momentos destacados, pero uno de los más llamativos fue la firme defensa que realizó de sus hijas, Laura y Alba, y de la actividad desarrollada por su empresa de comunicación digital. Durante el interrogatorio, el expresidente quiso referirse expresamente a ellas para destacar que cuentan con un proyecto empresarial propio desde hace años y que generan empleo a través de su actividad.
Según explicó, la empresa presta servicios relacionados con comunicación, marketing digital, edición de vídeos, seguimiento de medios y apoyo tecnológico para distintos proyectos. Además, sostuvo que nunca han trabajado para ninguna administración pública, una circunstancia que presentó como una muestra de independencia profesional pese a su vínculo familiar.
La comparecencia también abordó los pagos recibidos por la sociedad de sus hijas desde empresas que forman parte de la investigación. En este contexto, Zapatero reconoció que fue él quien sugirió que la consultora Análisis Relevante pudiera colaborar con la agencia digital dirigida por Laura y Alba. No obstante, defendió que todas las relaciones comerciales respondían a trabajos reales y a servicios efectivamente prestados.
A lo largo del interrogatorio, el expresidente insistió en que tanto él como sus hijas desarrollaron una actividad profesional legítima, mientras el juez continuó examinando la documentación y las operaciones económicas vinculadas a la causa.