La psicóloga Anna Escolá, integrante del Grupo de Neuropaliativos de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL), ha destacado la necesidad de analizar de manera más profunda síntomas habituales en personas con Alzheimer, como la apatía, la ansiedad o el aislamiento social. Según explica la especialista, estos comportamientos no deberían interpretarse automáticamente como una consecuencia inevitable de la enfermedad, ya que pueden existir otros factores que los desencadenen.
La experta insiste en que detrás de estos síntomas pueden encontrarse causas emocionales, ambientales o incluso físicas que requieren atención específica. Por ello, considera fundamental observar el entorno de la persona afectada, detectar situaciones que generen malestar y adaptar los cuidados para mejorar su bienestar emocional.
Además, Escolá señala que crear ambientes tranquilos, evitar discusiones y utilizar una comunicación cercana y calmada puede ayudar a reducir la ansiedad y la agitación en quienes padecen deterioro cognitivo. También recomienda evitar conductas que puedan aumentar la frustración, como corregir constantemente los olvidos o hablar con un tono infantil.
En relación con la apatía y el aislamiento, la psicóloga considera clave fomentar estilos de vida activos sin imponer obligaciones. Actividades sencillas relacionadas con aficiones personales, paseos, música o encuentros sociales pueden tener un impacto muy positivo en el estado emocional de los pacientes.
La especialista también ha recordado que el momento del diagnóstico suele generar emociones muy diferentes tanto en la persona afectada como en sus familiares. Mientras algunos sienten alivio al comprender qué ocurre, otros experimentan miedo, incertidumbre o ansiedad ante el futuro.
Por ello, defiende un enfoque integral que combine seguimiento médico con intervenciones no farmacológicas, como la actividad física, la estimulación cognitiva o terapias complementarias como la musicoterapia o las actividades intergeneracionales. Según Escolá, cuidar la salud emocional es tan importante como atender los síntomas físicos del Alzheimer para preservar la calidad de vida y la autonomía de las personas afectadas.